Academia de Geohistoria del Estado Sucre · Efemérides y memoria documental
Análisis del proceso electoral venezolano
Después de la muerte del caudillo, el general Juan Vicente Gómez, fue sustituido por el general Eleazar López Contreras, quien, a pesar de continuar con muchas políticas del gobierno anterior, comenzó a mostrar cambios en la conducción política del país; así, por primera vez los venezolanos tuvieron la ocasión de leer periódicos sin censura. Sin embargo, el pueblo seguía marginado de los asuntos públicos: solo un ínfimo porcentaje de la población —un reducido número de varones mayores de 21 años que supieran leer y escribir— tenía derecho a elegir concejales y diputados a las asambleas legislativas.
Siguiendo las viejas prácticas, López Contreras apadrinó en 1941 a su reemplazo y nombró ministro de Guerra y Marina al general Isaías Medina Angarita —tachirense como él—. El 5 de mayo de 1941, el Congreso de la República eligió a Medina Angarita presidente de Venezuela. En su gobierno se incrementaron los avances iniciados en el quinquenio anterior y fue evidente la evolución del país; formaron parte de su gabinete hombres de mérito de la llamada "Generación del 28". Se legalizaron organizaciones políticas como Unión Nacional Republicana y el Movimiento de Organización Venezolana (ORVE), del cual saldría el Partido Democrático Nacional (PDN); de este último derivaría Acción Democrática (AD). Se otorgaron garantías ciudadanas como en ninguna época: se proclamó no tener presos políticos ni exiliados y se estableció la consulta directa a la voluntad del pueblo, concediéndose el voto a los mayores de 21 años que supieran leer y escribir, fuesen hombres o mujeres.
No obstante, el 18 de octubre de 1945 la Unión Patriótica Militar derrocó al gobierno de Medina, y AD lideró la Junta de Gobierno. A finales de 1945 se constituyó Unión Republicana Democrática (URD) y, en enero de 1946, el Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI). En diciembre de 1947 se eligió presidente de la República a Rómulo Gallegos (AD), con 871.752 votos, frente a Rafael Caldera (Copei), con 262.204. Un golpe militar en noviembre de 1948 dio origen a una Junta Militar, y en 1952 Marcos Pérez Jiménez asumió el poder absoluto, desconociendo el veredicto de las urnas, hasta su caída el 23 de enero de 1958. Desde ese año, Venezuela cuenta con presidentes electos por votación popular: directa, secreta y a una sola vuelta, resultando electo quien obtenga el mayor número de votos. El sufragio es totalmente voluntario y nunca se ha multado a ningún ciudadano por no participar.
Elecciones presidenciales, 1958–2024
Resumen analítico. Primer proceso electoral en Venezuela tras el último gobierno de facto de carácter militar, con pocos registrados para votar y pocos votos nulos, pese a hacerse por primera vez. Hay un 15 % de diferencia entre el ganador y el segundo lugar, pero los resultados de los perdedores, sumados, superan al ganador.
Resumen analítico. El 35 % de la población se registra y el 6,07 % son votos nulos; la diferencia entre el ganador y el segundo lugar es del 12 %. La izquierda unida supera al ganador, aumenta el número de aspirantes a la presidencia y crece el de candidatos con opción de triunfo.
Resumen analítico. Suben un poco los registrados para votar. La diferencia del ganador es del 1,5 %, menos de 30.000 votos —quizá la más reducida de todas las elecciones—, y de nuevo la izquierda, sumada, supera al ganador.
Resumen analítico. Esta elección eleva el porcentaje de registrados al 40 % de la población; el ganador obtiene una ventaja del 12 % y la participación es del 99,71 %. La izquierda —alrededor de un millón de votos según comicios anteriores— se ve sumada al ganador, lo que, a juicio del autor, sugiere un pacto soterrado de su dirigencia para evitar el triunfo del otro aspirante con opción.
Resumen analítico. Vuelve a notarse un aumento de los registrados respecto de la población (46,8 %) y, como en la elección anterior, la polarización de los votantes: solo dos candidatos tenían opción de triunfo. La diferencia entre ambos es de 2,34 %, menos de 180.000 votos. La izquierda no se recupera; por el contrario, pierde más votos.
Resumen analítico. Por primera vez el ganador supera el 50 % de los votos, con una ventaja del 22,18 % y una victoria contundente. El 50 % de la población está inscrita para votar y solo hay 2,5 % de votos nulos. La izquierda se recupera, aunque sin opción de triunfo.
Resumen analítico. Sorprende la cantidad de candidatos a la presidencia, pese a la polarización en los dos con opción de triunfo. De nuevo el ganador supera el 50 % de los votos, con una ventaja del 12,49 %; los votos nulos (2,49 %) siguen siendo bajos para una elección de este tipo y los registrados superan el 50 %. Por primera vez es reelecto un candidato.
Resumen analítico. Los registrados equivalen al 46,32 % de la población, menos que en la elección anterior. El ganador se impone con apenas 6,84 % de ventaja y los demás aspirantes presentan diferencias mínimas, de menos del 1 % entre sí. Es la segunda vez que gana Caldera, quien participó como candidato en todos los procesos, salvo en aquellos en que las reglas electorales le impidieron postularse.
Resumen analítico. La alianza de partidos de izquierda, liderada por un exmilitar, gana con más de 50 % y un triunfo contundente; sin embargo, pide una Asamblea Nacional Constituyente y la repetición de elecciones generales. Por primera vez la izquierda unida triunfa, en medio del descontento con los partidos tradicionales que venía manifestándose desde 1993. Un mes antes, AD y Copei piden a sus militantes apoyar a Salas Römer y abandonan a sus propios candidatos. Ninguno de los aspirantes representaba a los partidos tradicionalmente ganadores.
Resumen analítico. Triunfo arrollador del candidato del Polo Patriótico, reelecto para un período de seis años. La oposición reclama fraude, pues Arias Cárdenas había acompañado al ganador en la intentona golpista; aun así, llama a protestas.
Resumen analítico. El candidato del Polo Patriótico gana de manera contundente, con un 24 % de diferencia y más de tres millones de votos. La oposición vuelve a denunciar fraude porque sus encuestas a boca de urna difieren de los resultados del CNE.
Resumen analítico. Pese a estar enfermo, el candidato del Polo Patriótico realiza una campaña agotadora y gana con contundencia; sin embargo, a los pocos meses fallece, lo que obliga a convocar nuevamente a elecciones.
Resumen analítico. El ganador es el candidato del PSUV, Nicolás Maduro, con más de 200.000 votos de diferencia; el perdedor desconoce los resultados y convoca a protestas.
Resumen analítico. Maduro obtiene una victoria avasallante, con un 47 % de diferencia y más de 4.200.000 votos. La oposición, que había llamado a la abstención, denuncia fraude, pues la abstención superó a la votación.
Una mirada de conjunto al ciclo democrático
Al analizar el ciclo democrático venezolano se destaca un aspecto poco estudiado: la izquierda se creyó ganadora en 1958 con el triunfo del socialdemócrata Rómulo Betancourt, quien pronto se desligaría de ella. Tras la persecución a los partidos de izquierda y a los disidentes de Acción Democrática, en 1968 vencerían los socialcristianos, pues entre Burelli Rivas y Luis Beltrán Prieto sumaron más de 1.500.000 votos —por encima del ganador y del segundo—, con el apoyo de Jóvito Villalba a Caldera. Hacia 1978 ya se aprecia el dominio del bipartidismo, sostenido por el Pacto de Punto Fijo, que garantizaba la alternancia; así ganarían Luis Herrera y Jaime Lusinchi, este último con la mayor ventaja del período hasta entonces.
La izquierda no vuelve a crecer desde 1968 y, tras 1973, surgen micropartidos que suelen terminar apoyando a las grandes fuerzas. Regresan Carlos Andrés Pérez (1988) —que no terminaría su mandato— y Rafael Caldera (1993), quien nunca dejó de ser candidato cuando pudo postularse y ganó con el respaldo de "el chiripero". En 1998 vence, contra todo pronóstico, Hugo Chávez Frías, con el MVR y la coalición de la mayoría de los partidos de izquierda; convoca una Asamblea Constituyente, se redacta una nueva Constitución y se llama a elecciones generales en el año 2000, en las que se reelige. A partir de allí, el Polo Patriótico gana las presidenciales de 2006, 2012, 2013 (ya con Nicolás Maduro tras la muerte de Chávez), 2018 y 2024.
El autor subraya, además, una regularidad: desde que los gobernadores se eligen por voto directo (1989), el partido que gana la presidencia suele obtener la mayoría de las gobernaciones y alcaldías. En 2024, de 24 gobernaciones en disputa, el Polo Patriótico obtuvo 23 —dato que, a su juicio, refuerza la consistencia de los resultados presidenciales—. Concluye reivindicando, desde su lectura, la confiabilidad del proceso electoral venezolano.
Bibliografía
- Resultados de elecciones en VenezuelaCNE
- Historia Fundamental de VenezuelaJ. L. Salcedo-Bastardo
- El Poder Electoral en VenezuelaAnni Ursi
- Historia Contemporánea de VenezuelaAntonio Ecarri
- Historia Contemporánea de VenezuelaGonzález Guinán
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