domingo, 20 de septiembre de 2026

Mestizaje en Cumaná

República Bolivariana de Venezuela

Academia de GeoHistoria del Estado Sucre

Efemérides Cumanesas · Estudios geohistóricos

Mestizaje en Cumaná


Dr. Kelvis Campos

De la mezcla anterior al “descubrimiento” a la sociedad de castas de la colonia: cómo se formó, en la primera ciudad de tierra firme, una población hecha de indígenas, europeos y africanos.

Escena de plaza colonial hispanoamericana: españoles, religiosos e indígenas en el mercado
Fig. 1.— La plaza colonial: el lugar donde se cruzan a diario el peninsular, el criollo, el indio y el negro.

Introducción

Mestizaje es el producto del cruce biológico y cultural de individuos provenientes de diferentes etnias y geografías; significa mezclado. Se utilizaba inicialmente para describir el cruce de razas entre las especies animales, pero se comenzó a emplear en la conquista y colonización de América, primordialmente para caracterizar el resultado de los vínculos entre españoles y poblaciones indígenas y negras, que eran consideradas razas distintas.

Estos conceptos de raza o mezcla son muy discutidos y cuestionados; se ha preferido hablar de etnias, población o recombinación genética. Pero el mestizaje no solo tiene que ver con rasgos genéticos, sino también con costumbres, idiomas y características culturales que se entrecruzan y se combinan entre sí. Estas uniones entre personas de poblaciones diferentes datan de la prehistoria, a pesar de las prohibiciones y los tabúes.

Si bien es cierto que la palabra mestizo se empezó a aplicar a seres humanos en el siglo XVI, ya se usaba en el campo de la zoología para las razas y sus cruces dentro de una misma especie animal, y mucho antes, naturalmente, ya se cruzaban esas especies. Sin embargo, entre los humanos se fomentaba la idea equivocada de que existían, por un lado, razas puras y, por el otro, razas mixtas o mezcladas, idea que inducía y propiciaba el racismo y su discriminación.

Pirámide de la organización social del período colonial: españoles, criollos, mestizos e indígenas
Fig. 2.— La organización social del período colonial, representada como una pirámide de castas.

Mestizaje en América y Venezuela

La llegada de los españoles a América, y específicamente a Venezuela, fue bien recibida por los aborígenes de forma cordial, con asombro y sin hostilidad, con mucha complacencia e imaginándolos semidioses surgidos del mar. Por ello se les entregaron ofrendas áureas, perlas, frutas, flores y el cariño de graciosas y bellas mujeres. El español lo veía como una tierra de gracia: todo a pedir de boca, y algo más, la promesa de que de donde salieron todas esas ofrendas hay mucho más.

Esa imagen de un indio que no hace la guerra, que ignora la codicia y dona o regala sus tesoros, bien pronto pierde su encanto, ya que los viajeros aventureros descubridores solo piensan en la repartición y extracción de recursos. Así surge la polémica: el europeo está seguro de que el aborigen no tiene alma y no es un ser racional, sino una bestia más, una especie entre los animales y el hombre, digna de ser tutelada o protegida; el aborigen, en cambio, sabe que los dioses no roban, ni se alegran con hacer el mal, y mucho menos sangran.

Pero a este aborigen se le culpa por no aceptar ser inferior y no someterse a los que vienen con armas, títulos y documentos para someterlo. Así vemos cómo responde con heroísmo a esa lucha desigual y con poca esperanza: se defiende y pasa al ataque. En Venezuela el español siente que la conquista es más larga y difícil que en toda la América.

Los europeos, a pesar de ver con desprecio a los aborígenes y de considerarlos animales, descubren la belleza de sus mujeres, casi blancas: las fecundan y las hacen sus esclavas. Igualmente permiten y obligan a los aborígenes a fecundar a las negras para tener más esclavos, y permiten a los negros fecundar a las indias para sus intereses. Creen entonces descubrir una nueva raza, con diferentes tonos y matices de la piel, talla y forma del cráneo, que es una realidad antropológica.

Y ello a pesar de que ya antes del supuesto descubrimiento, en la región comprendida en la actual Venezuela, había pueblos pertenecientes a varias áreas culturales, con grupos humanos de diversidad física, diferentes costumbres y desigualdad lingüística. Lo prácticamente común para estos grupos aborígenes era su economía, que iba desde la recolección de frutos y tubérculos, la caza y la pesca, hasta una agricultura intensiva con sistemas de riego, con sembradíos importantes de maíz, yuca, algodón y cacao, y sus técnicas de rotación de cultivos, quema y riego.

Había domesticación de animales, con la hembra como responsable de casi toda la actividad, convirtiéndose el macho en protector y cazador; sin una distinción de clase o estratos sociales, salvo que podían tener esclavos y mujeres de otras tribus, resultantes de las distintas luchas triviales; con poligamia y promiscuidad, y reconociendo una autoridad mítica religiosa llamada piache, con cierta atribución social y religiosa–médica, que exigía aprendizaje para su ejercicio, en un politeísmo rudimentario vinculado con la naturaleza y el culto a los muertos. Sociedades belicosas y otras pacíficas: el aborigen pone su heroísmo defensivo frente al heroísmo agresivo del conquistador, quien sin serlo se hace acreedor de fama y grandeza con mucha ambición material. El aborigen defiende su tierra con la sola superioridad numérica, en contraste con la fuerza mayor de las armas del conquistador; pero nunca se rindió.

El africano es traído con la conquista, visto como fuerza de trabajo para la codicia española. Don Enrique el Navegante intenta este negocio de la venta de esclavos, pero será Gil Eanes quien abra el tráfico negrero hacia Europa después del descubrimiento de Guinea, iniciándose hacia Lisboa, donde Alfonso V de Portugal estaba autorizado por el papa para esclavizar sarracenos y paganos; luego se extendería a España.

En 1518 Carlos V autoriza a Lorenzo de Gorrevod, gobernador de Bresse, y le da la exclusividad de situar 4.000 esclavos africanos en las Antillas sin hacer escala en Sevilla para el pago de impuesto, transportándolos desde Guinea hasta Santo Domingo. Pero es Gerónimo de Ortal quien trae un centenar de esclavos a las costas de Paria, y luego Cedeño y Heredia doscientos hacia la Nueva Andalucía. En 1543 se menciona la introducción por el Cabo de la Vela, y luego, hasta 1565, por las costas de Borburata; a partir de 1580 desembarcarán esclavos en La Guaira, que serán distribuidos a diferentes regiones.

A España y Portugal se sumarán Inglaterra, Francia y Holanda, aumentando progresivamente el negocio. Se sabe que perecía un 30 % antes del embarque y un 12 % en el traslado, y que al llegar a América muere otro porcentaje: se aprovechaba solo el 50 % de los apresados legalmente, pues del negocio ilegal nada se sabe.

Retrato de Alexander von Humboldt
Fig. 3.— Alexander von Humboldt, que describió la sociedad de Cumaná a su paso por la ciudad en 1799.
Retrato de Francisco de Miranda
Fig. 4.— Francisco de Miranda, hijo de canario y criolla: la movilidad social que los blancos criollos disputaban.
Retrato de Antonio José de Sucre
Fig. 5.— Antonio José de Sucre, cumanés, nacido en el seno de la nobleza criolla de la Provincia.

Castas o estratos sociales

España pretende trasladar a América sus estructuras políticas, religiosas y económicas usadas en la metrópoli. En el orden social existió una gran diferencia entre España y América, cuyas raíces vienen de un feudalismo nacido en las luchas con los árabes. En el tope de la sociedad se encuentra la nobleza —con sus clases alta, media y baja—, encargada del poder político y responsable de la administración; para ella la guerra es una honra, así como el servicio a Dios y las letras, despreciando el trabajo en general, y vive de los tributos y contribuciones que impone a los vasallos. El rey es el primero de los señores principales, el cual asciende al trono venciendo o anulando las aspiraciones de sus rivales.

La Iglesia ocupa un lugar relevante y privilegiado, representada por elevados dignatarios y el clero. Luego vendrían en el escalafón los artesanos y trabajadores manuales —excepto los dedicados a la agricultura y la minería—, oficios ejercidos por judíos y moros, es decir, exclusivamente por quienes no eran considerados cristianos. Y en la base están los siervos para las rudas faenas del campo.

A Venezuela no llega la representación completa de la sociedad hispana. La aristocracia en general no participa ni se interesa por la aventura americana; solo después de disminuidos los peligros y riesgos cruza el océano con sus prebendas burocráticas. La masa hispánica que viene está compuesta por individuos jóvenes, en su mayoría de los sectores inferiores de la nobleza: hidalgos segundones, guerreros, clérigos, licenciados, bachilleres, pocos agricultores, obreros y marinos de diferente extracción.

La adaptación del europeo a nuestras tierras le exige desprenderse de la mayoría de sus costumbres y aceptar los cambios: usos, alimentos y forma de vida local de los indios, el clima y su trato con las hembras aborígenes, que lo empiezan a caracterizar. Todos se consideraban señores, dándose un fenómeno de hidalguización, igualándose hacia arriba: así, el conquistador era la más alta categoría y los aborígenes sus vasallos. Venían a buscar la honra y la fama para satisfacer sus ambiciones económicas.

La gran diferencia entre las sociedades peninsulares y las americanas es que en estas coexisten varios componentes raciales, entre trabas y prohibiciones que tratan de ocultar, a pesar de los prejuicios, la mezcla que se ha realizado desde el primer contacto. La pasividad del aborigen venezolano y su poca cantidad hicieron una mejor convivencia.

Las castas surgidas en la colonia difieren de las de la península, que se basan en los nexos de sangre, religión y ocupación, con sus tabúes matrimoniales, como grupos endogámicos e impermeables. En la colonia se valora el tipo racial, el derecho, la riqueza y la educación, donde los caracteres étnicos determinan la aparición de por lo menos ocho niveles.

El primero lo ocupan los blancos peninsulares, sector dominante: allí estarán los adelantados, repartidores y encomenderos, luego los gobernadores, intendentes, arzobispos, obispos, capitanes generales y funcionarios de alta jerarquía, sobre los que recae la responsabilidad del poder político, disfrutando de muchos beneficios.

El grado inmediato es el de los blancos criollos, hijos de españoles: son la nobleza colonial, presumida y orgullosa, dueña del poder económico, cultural y social, donde su blancura no importa, sabiendo que poseen por lo menos una octava parte de sangre india y una dieciseisava de negro. Adoptaron las excentricidades aristocráticas —galas, servidumbre, vanidades, trato, cortesías reservadas a la gente más encumbrada—. Son descendientes de guerreros ricos, segundones, aventureros y hasta farsantes de alta alcurnia. Se ocupaban de las milicias, posiciones importantes y arzobispados; monopolizaron los cabildos y consulados, y dominaron la cultura superior en sus universidades como rectores, carcelarios, catedráticos, secretarios, administradores y maestros de ceremonias. Se sintieron sometidos por los peninsulares y presionados por los blancos inferiores y los pardos.

Los oriundos de las Islas Canarias son blancos de tercera: laboriosos y sin ínfulas de grandeza, acostumbrados a una vida modesta y de dura actividad cotidiana; se les llamaba blancos de orilla.

Los pardos son el mayor grupo de la sociedad colonial, pero tienen sus caracterizaciones. El pardo legítimo es el cruzado de blanco con negro, o de blanco con tercerón, cuarterón o quinterón; a los zambos y mulatos se les consideraba usurpadores de esta categoría, que debía ser para los más blanqueados. Sin embargo, se llamaba pardo a todo el que no fuese blanco, negro o indio. Los mestizos podían equipararse con los blancos, pero los mulatos y zambos con los negros.

Los pardos debieron resistir por mucho tiempo las mayores discriminaciones; la evolución de la colonia les fue propicia y en la monarquía hallaron estímulo para sus aspiraciones. Se les marginaba y rechazaba en todas partes: no podían ser religiosos ni siquiera sacristanes; a sus entierros no podían asistir los blancos; no podían sentarse en los bancos de los templos ni llevar alfombras a ellos. Se crearon milicias de pardos donde solo ascendían hasta capitán; no podían ingresar a las universidades ni siquiera como porteros; eran excluidos de consulados y colegios de abogados, y les estaba prohibido casarse con los blancos.

Los indios gozaban jurídicamente de mejor condición que los negros, ya que eran tenidos como vasallos libres, lo cual no excluía su esclavización al rebelarse contra el conquistador. Los negros, mayormente esclavos, que podían ser manumisos, pero libres o no, eran la base de la pirámide social.

Las leyes consagran privilegios para unos, los menos, e imponen obligaciones para otros, los más. Se ocupan de las relaciones concubinarias, separan las razas esmerándose en la política segregacionista y dictan ordenanzas discriminatorias sobre materias inútiles: uso de mantos, joyas, bastón, paraguas, asientos y reclinatorios en las iglesias, escudos, títulos y apellidos. Ser propietario de una mayor o menor extensión de tierras, poseer las mejores haciendas, esclavos, cabezas de ganado y riquezas determina la ubicación social. Los grandes cacaos, potentados, mantuanos y funcionarios superiores con fortuna a corto plazo estarán por encima de los medianos propietarios y artesanos; más abajo estarán los desposeídos, condenados por la pobreza a la inferioridad e incluso a la falta de libertad.

Muchos nobles fueron incluso grandes comerciantes, ya que en América para los señores no era una afrenta el comercio, la minería, la ganadería ni la agricultura con la explotación del indio y del esclavo. El dinero compra cargos, dignidad y nombres.

La educación aportará otra razón para la diferencia, siendo la instrucción más avanzada exclusiva de los estratos sociales más altos. A los pardos se les negó la escolaridad y nadie enseñaba a los negros; para los indios se preveía una alfabetización intelectual y religiosa casi obligada. Para optar a un grado universitario había que probar ser

…hijo legítimo, limpio de toda mala raza y de padres conocidos.

Los expósitos, aunque fuesen blancos, no podían graduarse sin dispensa del rey. La esclavitud divide a los hombres entre libres y no libres, y así una buena parte de la población es tratada como una cosa, despojada de toda consideración no solo social, sino humana, con la característica de un mueble o un animal.

En Venezuela, por ser una colonia pequeña y pobre, hubo una tendencia clara y sostenida hacia el igualitarismo, extinguiéndose rápidamente la encomienda como tal y el feudalismo. La composición estimada de la población era la siguiente:

Composición de la población venezolana en la colonia

GrupoProporción
Pardos, negros e indios80 %
Blancos (todos los grupos)20 %
Blancos peninsulares1,5 %
Terratenientes y mercaderes1 %
Medianos y pequeños propietarios y pulperos10 %
Esclavos, negros y tributarios18 %
Labradores, artesanos, peones y otros60 %
Negros cimarrones y aborígenes marginales10 %

Los porcentajes corresponden a distintas formas de contar la población —por color, por oficio y por condición jurídica—, por lo que no suman cien.

Pintura de castas: pareja con su hijo
Fig. 6.— Fragmento de una “pintura de castas”, género con el que la colonia clasificaba cada mezcla y le ponía nombre.

Castas o clases sociales

Algunos autores hablan de siete castas conocidas en Venezuela, pero al ver la composición social y el mestizaje entre ellas se quedan muy cortos, y seguimos teniendo actualmente cruces entre mestizos, mulatos y zambos.

Desde la conquista se distinguen las diferentes castas con sus diferentes racismos. Los blancos peninsulares se diferenciaban de los blancos criollos, y ambos de los blancos de orilla: ninguno gozaba de los privilegios de los otros y los tres grupos se despreciaban entre sí. Luego veremos el grupo llamado indio, donde también había diferencias, desde ser esclavos de encomendados hasta ser dueños de redes y embarcaciones; también allí se marca cierto racismo y se llaman despectivamente “indio”, aunque un porcentaje alto de ellos se refugió en la selva y las montañas por no dejarse someter por el blanco, y otros fueron desplazados al llano venezolano.

Por último, y no menos importante, los negros —esclavos, manumisos y cimarrones—, aun siendo el sector más bajo de la sociedad, tenían diferencias notables y su propio racismo. Los esclavos, como trabajadores de las haciendas, tenían la ventaja de que dependían del patrón en cuanto a comida y cuidados; los manumisos, como peones o arrendatarios, no tenían más que el beneficio de una paga miserable, que no cubría ni su propio sustento; y los cimarrones, escapados de sus amos, vivían de la naturaleza o de las limosnas.

Los pardos eran el grupo más voluminoso de la población y, aunque carecían de privilegios, cumplían funciones de artesanos, comerciantes menores, pulperos y asalariados. Las denominaciones de la época eran muchas:

Denominaciones de las castas

NombreUnión de la que proviene
MestizoBlanco e india
MulatoBlanco y negra
ZamboIndio y negra
CuarterónBlanco y mulata
QuinterónBlanco y cuarterona
Salto atrásCuarterón o quinterón con negra
Tente en el aireZambo con tercerona o cuarterona

La lista continuaba con nombres como castizo, morisco, no te entiendo, ahí estás o zambaigo. A todos ellos se les llamaba, en conjunto, pardos.

Como podrá entenderse, esto lleva al racismo y al desprecio dentro de la propia clase social llamada parda. Todas estas mezclas forman una sociedad heterogénea, con diferentes intereses económicos, políticos y sociales en cada grupo, y sucede en un período corto: se pasa de un sistema de castas en el siglo XVI a un sistema de clases ya definidas en el XVIII, dependiendo de la condición étnica de cada individuo. Aunque en un principio se prohibía el matrimonio entre diferentes castas y la adquisición de derechos ante los grupos superiores dominantes, las diferencias se fueron acortando, si bien los racismos no han desaparecido.

Así veremos rivalidades entre los conquistadores y sus hijos, quienes deseaban los cargos políticos, militares y eclesiásticos que los primeros les negaron, además de las trabas y restricciones para el comercio y las industrias, lo que provocó el nacimiento de movimientos preindependentistas. Pero al mismo tiempo estos criollos se oponían al ascenso de los pardos, a quienes se prohibía casarse con blancos, optar a cargos públicos o asistir a escuelas de blancos. Los pardos se rebelan y la Corona emite la Real Cédula de Gracias al Sacar, donde se establece que podían comprar su igualdad con el pago de una suma de dinero, para disfrutar de los privilegios de los criollos blancos.

Mosaico de rostros de distintos rasgos en pinturas de época
Fig. 7.— Los rostros de la mezcla: la variedad física que la sociedad colonial intentó nombrar y ordenar.

Mestizaje en Cumaná

El mestizaje en Cumaná se inicia muchos años antes del supuesto descubrimiento de América. Hay evidencia de la llegada de náufragos españoles venidos de África, que pernoctaron por más de veinte años y que, luego de mezclarse con las indias cumanesas, abandonan Cumaná; son ellos los que le dan la ruta de viaje a Cristóbal Colón, tras naufragar nuevamente en las Islas Canarias, específicamente en la isla de Madeira, donde Colón era capitán de faro y vivía con su suegra y su esposa.

Estos españoles náufragos dejaron una mezcla de características físicas, cultura y usos de costumbres en los aborígenes, que sorprendieron a Colón, y así lo describe: su color de piel, su corte de cabello, el uso de turbante en la cabeza como en Castilla, y su amabilidad ante la llegada de un extraño.

Es fácil entender que el mestizaje en Cumaná se inicia mucho antes de la llegada, en 1494, de Cristóforo Colombo, y que es más variado que en el resto de la actual Venezuela, por ser puerto principal y entrada a tierra firme, y la primera ciudad fundada en tierra firme por los españoles. Así cohabitaron, chocaron y mezclaron sus raíces fundamentales —la indígena aborigen, la europea invasora y la africana esclavizada—, dando una sociedad muy diversa, tanto en ideas y doctrinas como en cultura y características físicas y antropológicas.

Ya antes de la llegada de los europeos la región estaba habitada por etnias originarias de cazadores, pescadores y navegantes, como los guaiqueríes, cumanagotos, chaimas y tagares, que entablaron alianzas tempranas con los españoles. La cercanía con Cubagua y su explotación de perlas introduce a la población africana, presentándose un cruce entre estas razas que mezcla tradiciones culturales, culinarias y musicales, aparte de una forma de dialecto muy combinado.

La falta de mujer blanca lleva al conquistador y a los encomenderos a relaciones íntimas con las indias, especialmente cuando se adentraban en las selvas, llanos y montañas, donde estas les prestaban todos los oficios y favores. De estos contactos nacían hijos mestizos y con ellos creaban una vida afectiva; luego, con las negras, recibirán los mismos beneficios que con las indias. Así se formaron relaciones interraciales: mientras llegan mujeres españolas, los grupos compuestos por familias mestizas se multiplicaron, y los hijos repetían el procedimiento de los padres. También los negros esclavos que llegaron a Cumaná venían de diferentes regiones de África, con diversidades antropológicas y culturales que enriquecen aún más este mestizaje.

No le fue fácil al europeo someter al indio cumanés, a pesar de tener de aliado a la naturaleza para hacerle creer que el Dios traído por ellos provocaba los desastres naturales para que se sometieran. Por el contrario, los guerreros indios, cada vez que regresaban a la ciudad, la destruían y volvían a huir a la selva y a la montaña; sin embargo, dejaban a su mujer e hijos con el español, que los fue adoctrinando y sometiendo, creando conflictos entre los indios.

El español que vivía de la extracción de perlas en Cubagua lo utiliza en un principio para sacarlas, pero el indio se resiste y prefiere morir ahogado antes de ser esclavizado en esa vida, escapando y muriendo; por tanto, es sustituido en esa labor por el esclavo negro africano, hasta que se acaba la explotación perlífera y se mudan ambos a Cumaná.

Para esa época Araya es invadida por los holandeses, quienes son rechazados varias veces, pero a finales de 1540 se establecen por varios años en la península y le donan a la población características genotípicas muy particulares que aún seguimos viendo en la actualidad, heredadas por los cumaneses. No debemos olvidar las diferentes incursiones de los ingleses, que se mezclaron con estos invasores creando un mestizaje más variado y, a diferencia de los españoles, sin ningún apego afectivo con los aborígenes.

Debemos recordar, por otro lado, que a la llegada de los colonizadores esta población ya era mestiza y las uniones eran con tercerones o cuarterones, a diferencia de otras regiones de América, y mucho antes de que la reina Isabel la Católica dictara en 1503 la Cédula Real que autorizaba a los españoles a casarse con los nativos de la realeza indígena. Ya entre 1520 y 1530 había familias mestizas en Venezuela y Cumaná, que se prohibían en otras regiones de América.

En 1523 llegaron unos italianos a Cumaná con Jácome de Castellón y se casaron con cacicas y mujeres guaiqueríes; luego pasarían por Cumaná Lope de Aguirre y sus hombres, de quienes es muy probable que violaran a las indias cumanesas. Ya para el siglo XVII se da un mestizaje en Cumaná entre españoles y franceses, que vinieron por la persecución de los católicos franceses: varios médicos franceses vivieron, ejercieron y se casaron en Cumaná con familias de la nobleza. Para el siglo XVIII llegaron unos corsos a Cumaná que se ligaron con la población. Cabe destacar que los ingleses nunca aceptaron el mestizaje, salvo los corsarios y piratas.

Como vemos, en la ciudad de Cumaná el mestizaje fue muy variado: los pardos no solo eran cruces entre españoles, negros e indios, sino también, directa o indirectamente, de holandeses, ingleses, italianos, franceses, indios de varias etnias y negros africanos de diferentes regiones. De allí una variedad lingüística que por mucho tiempo identificó al cumanés y a sus vecinos costeros, una gastronomía muy rica, bailes y tradiciones típicas de la región, varios ritmos musicales casi autóctonos en cada zona, características antropomórficas y físicas variadas y, en fin, una gran cultura heredada de todos los pueblos que nos visitaron.

Cuadro de castas: varias parejas de distintas mezclas con sus hijos
Fig. 8.— Cuadro de castas: cada pareja y su descendencia recibían un nombre distinto dentro del mismo orden social.

Conclusiones

Cuando algunos autores dicen que Venezuela nació un 3 de agosto de 1498, están negando que en esta región existían aborígenes que recibían visitas frecuentes de viajeros europeos y comerciaban e intercambiaban costumbres, saberes y mercancías con ellos mucho antes de la llegada de Colón. Hay evidencia de que pisaron nuestras tierras y fecundaron a nuestras aborígenes, viviendo algunos por más de veinte años con nuestros indios. Sirva esto para desmitificar que fue Cristóbal Colón quien descubrió, por lo menos nuestra región de la actual Venezuela, ni quien introdujo el mestizaje en este continente.

El piloto español Alonso naufraga en Cumaná con varios de sus marineros, convive con su población y fabrica una embarcación que lo lleva de vuelta a su tierra más de veinte años después, con tan mala suerte que vuelve a naufragar y es rescatado por Colón, quien se entera así de las rutas de navegación y de la existencia de Cumaná y sus perlas. Cuando este hace su segundo viaje visita esta ciudad, que contaba con más de quince mil indios y doscientas casas o chozas, y se sorprende de la blancura de los indios, de sus costumbres tan parecidas a las de Castilla, aparte de la docilidad de esta gente, la amistad con que es recibido y la facilidad de negociación con sus aborígenes, quedando tan encantado y satisfecho que nombró esta región tierra de gracia, como lo referiría en sus diarios y lo relataría su hijo.

Por otro lado, si esta parte del mundo es descubierta en 1498, ¿cómo se explica que ya para esa fecha hubieran salido los mapas venecianos con el nombre de América, si debería llamarse Colón o Colombia? Y al llegar Colón a La Española en 1498, terminando su tercer viaje, es hecho prisionero y llevado encadenado a España como reo de Estado. Creo que se debe investigar sobre este punto tan oscuro, que le atribuye el nombre de un continente a un viajero ocasional y mercader, y no al virrey y almirante español, gobernador de las Indias Occidentales.

El mestizaje fue prácticamente obligado: hombres solos ven a mujeres tan bellas como las de las ciudades de donde son originarios, y los que acompañaron a Colón le rogaban que los dejaran en esa tierra de gracia y paraíso terrenal. Pero no solo los españoles contribuyeron con el mestizaje en Venezuela y en la Nueva Andalucía o Cumaná, ya que específicamente en Araya pernoctaron por varios años holandeses que dieron características genéticas a sus pobladores, y aún quinientos años después los distinguen en su misma región.

Los diferentes fundadores de la ciudad de Cumaná traerán sus connacionales y recursos, ya que los indígenas se ponían en pie de guerra con cada llegada de nuevos pobladores ajenos a sus tribus, por los desmanes, asesinatos y violaciones que muchos de los visitantes cometían. Sin embargo, el mestizaje en Cumaná se hizo cotidiano: no era raro ver un salto atrás tanto en gente morena como blanca o negra, o quizás un albino, o un negro con pelo liso y ojos azules.

Igualmente, el racismo se apoderó de cada uno de los grupos étnicos, aunque no tanto como en otros países, pero siempre lo hubo y quizás aún lo hay, a pesar de que la guerra de independencia nos unió como país, pueblo y ciudadanos, eliminando las castas y los rangos sociales. Por lo menos en Venezuela puedes ver a los de mayor poder adquisitivo compartiendo con los más desposeídos sin mirarlos con desprecio y lástima. Siempre habrá en Cumaná una distinción de estatus económico, pero se ha minimizado el racismo entre clases respecto de los siglos XVI, XVII y XVIII: ya en el siglo XXI hablamos de catire, moreno, negro o quizás indio en forma casi de cariño, aunque los estemos llamando, sin querer, mestizos o hijos de mula, mulatos.

Bibliografía

  1. Mestizaje culturalArturo Uslar Pietri
  2. Crónicas de CumanáTulio Ramón Badaracco
  3. Mestizaje en VenezuelaFélix Piñerúa Monasterio
  4. Historia de la República de VenezuelaArias Amaro
  5. Historia fundamental de VenezuelaJ. L. Salcedo Bastardo
  6. Macuro o Cumaná, tierra de graciaKelvis Campos

Academia de GeoHistoria del Estado Sucre
Efemérides Cumanesas — efemeridescumana.blogspot.com

Mestizaje en Cumaná, Dr. Kelvis Campos.
Documento de divulgación con fines históricos y educativos.

sábado, 18 de julio de 2026

Terremotos en Cumaná

Academia de GeoHistoria del Estado Sucre

Terremotos en Cumaná

Cinco siglos de sismicidad en la primogénita de Venezuela: cronología histórica, registro instrumental y memoria de una tierra que renace tras cada catástrofe.

Introducción

Los terremotos son súbitos movimientos de la tierra que se generan en las zonas de contacto de las placas tectónicas, en un momento en que la tensión acumulada es de tal intensidad que el esfuerzo generado supera la resistencia de las rocas: se libera entonces una energía que se transmite bajo la forma de vibraciones intensas y se produce el llamado sismo. En Venezuela los terremotos se producen en el borde norte, en una zona de colisión entre la placa del Caribe —al norte— y la placa suramericana —al sur—. Por este efecto se originaron la Cordillera de los Andes y la Cordillera de la Costa.

Al decir placas tectónicas debemos imaginar dos bloques de rocas colocados bajo nuestros pies; al trabarse por el espacio que ocupan, acumulan energía y fuerza, y al seguir presionando liberan esa energía, que viaja a la superficie y hace temblar la tierra, las casas y las construcciones.

Venezuela es una región sísmica por excelencia: sus placas tectónicas están en movimiento diario y permanente, originando principalmente las fallas de Boconó, San Sebastián y El Pilar. La falla de El Pilar es la más activa y se extiende desde Barcelona hasta la península de Paria; en esta región se ubica Cumaná, con el agravante de que coincide con otra placa tectónica que no es normal en la zona —desplazada desde el Pacífico—, la cual crea un enjambre sísmico que hace a Cumaná mucho más vulnerable.

Movimientos sísmicos en Cumaná

Terremoto de Nueva Toledo, 1530 — el primer sismo documentado de Venezuela y de Cumaná.
Terremoto de Nueva Toledo, 1530 — el primer sismo documentado de Venezuela y de Cumaná.

El primer movimiento sísmico registrado del que se tenga conocimiento en Venezuela y en Cumaná ocurrió en la población de Nueva Toledo, al oriente de la actual Venezuela, en la Provincia de Cumaná o Nueva Andalucía. El 1.º de septiembre de 1530, a las 10:30 a. m., un sismo de magnitud estimada de 7,5 e intensidad VIII destruyó la fortaleza de Giacomo de Castellón y varias viviendas. El mar se alzó de manera brusca dejando seca la playa y, al volver, la altura sobrepasó los árboles, inundando toda la planicie de Cumaná y rompiendo el dique natural que unía la costa con la península de Araya. La tierra se abrió por todas partes —incluso en las serranías del golfo de Cariaco—, se mezcló asfalto con agua de mar y brotaron aguas negras y olores fuertes de las grietas. Ya desde 1494 los indígenas habían contado a los primeros navegantes españoles la memoria de una catástrofe que arrojó al fondo del mar parte de las tierras entre Araya y Cabo Codera: un gran tsunami que rompió la comunicación natural entre Cumaná y Punta Arenas (Manicuare), depositando gran parte de esa tierra en lo que hoy es el Peñón, al este de Cumaná.

Plano hipotético de Cumaná hacia 1600 (tomado y modificado de Rodríguez, 2005). Útil para recrear el emplazamiento de la ciudad y los daños de los sismos coloniales.
Plano hipotético de Cumaná hacia 1600 (tomado y modificado de Rodríguez, 2005). Útil para recrear el emplazamiento de la ciudad y los daños de los sismos coloniales.

Hay un período de silencio sobre los sismos en Cumaná por falta de escritos e historias. Tampoco se tiene precisión de si en Cubagua sucedió un terremoto, un tsunami o la licuefacción del terreno que obligó a los españoles allí asentados —dedicados a la extracción de perlas— a trasladarse definitivamente a Cumaná. Para 1629, con una población muy reducida (unos 200 vecinos españoles en 1628, sin contar indios ni esclavos negros), la ciudad ya contaba con iglesia parroquial, un convento de Santo Domingo y una ermita de la Virgen del Carmen que servía de hospital. El terremoto de 1629 destruyó todos los templos y las casas —solo cinco quedaron en pie y muy dañadas—, con la muerte de entre el 8 % y el 10 % de la población e infinidad de heridos; la pobreza impidió una reconstrucción rápida. Se estima una magnitud de 6,3°.

El 11 de junio de 1641, con intensidad VIII y magnitud de 7,3°, un terremoto destruyó la Nueva Córdoba y la recién fundada Cumaná, con la desaparición de todos los archivos y la ruptura de casas y edificios públicos. En Caracas el fenómeno recibió el nombre de San Bernabé y causó graves daños en la ciudad y en La Guaira.

El 14 de mayo de 1684, a las 8 de la noche, sobrevino un sismo en Cumaná. Hubo grietas con licuefacción de suelos, eyección de agua y arena aplomada y olores azufrados. Quedó en ruinas la iglesia de Santo Domingo; el fuerte de Araya sufrió daños en alojamientos, capilla y almacenes; se hundieron un terraplén y el baluarte de San Felipe, y se rajaron los de Santa Inés y San Gaspar. El castillo de Santa María de la Cabeza se rompió en cuatro partes. La carencia de metales preciosos desestimó una pronta reconstrucción: los estipendios de los soldados tardaron cuatro años en llegar y la guarnición de Araya sobrevivió de maíz y casabe. Fue un sismo de intensidad VIII y magnitud estimada de 6,4°, con réplicas durante más de 20 días.

1766

El terremoto de Santa Úrsula

Fuente: Rommel Contreras, La Casa Natal de A. J. de Sucre, cap. 3 (plano de Juan Antonio Perelló, 1774).

El 21 de octubre de 1766, según describe Humboldt, después de 15 meses de sequía quedó enteramente destruida la ciudad de Cumaná: en pocos minutos se hundieron todas las casas y las sacudidas se prolongaron durante 14 meses, casi cada hora. La tierra se abrió vomitando agua sulfurosa, especialmente en la llanura hacia Casanay. Por más de un año los habitantes acamparon en las calles y no fue sino a finales de 1767 cuando empezaron a reconstruir. Con una magnitud estimada de 7,9°, se sintió desde Maracaibo hasta las costas orientales; nunca se determinó el número de víctimas.

Detalle del centro de Cumaná en el <em>Plano General de Cumaná y sus contornos</em> de Juan Antonio Perelló (1774) [AGI, MP-Venezuela, 178]. Perelló llega en 1768 y halla la ciudad «enteramente destruida» por el violento terremoto de 1766; levanta el plano para reorganizarla. Fuente: Rommel Contreras.
Detalle del centro de Cumaná en el Plano General de Cumaná y sus contornos de Juan Antonio Perelló (1774) [AGI, MP-Venezuela, 178]. Perelló llega en 1768 y halla la ciudad «enteramente destruida» por el violento terremoto de 1766; levanta el plano para reorganizarla. Fuente: Rommel Contreras.

El 10 de septiembre de 1794, los pobladores contaron que descargas eléctricas salían de las charcas cercanas al hospicio de los franciscanos y del golfo de Cariaco; luego se escuchó un estruendo y sobrevino un sismo de 6,0° que destruyó la ciudad recién reconstruida, con la caída de colegios, iglesias, casas y monumentos. Quienes buscaron abrigo en las iglesias fueron aplastados por los escombros.

El 14 de diciembre de 1797, a las 7 de la noche, un fuerte movimiento de 6,3° destruyó casi por completo Cumaná y causó la muerte de 16 personas. Fue llamado el terremoto de la Divina Pastora, porque destruyó el templo del mismo nombre. Muchos salvaron la vida gracias al intenso olor a azufre y al desespero de los animales. Se sintió un movimiento de abajo hacia arriba, como una ola, que arruinó más de cuatro quintas partes de la ciudad; el gobernador Emparan impulsó una reconstrucción rápida y dejó testimonio de un oleaje que llegó hasta el barrio de los guaiquíes y destruyó sus embarcaciones.

El 5 de julio de 1853, a las 2:25 p. m., un terremoto de magnitud 7,4° afectó principalmente a Cumaná: dañó la iglesia de los guaiquíes y la de Nuestra Señora del Carmen, el templo de Santo Domingo, el castillo de San Antonio, el palacio de gobierno, la casa fuerte, el cuartel, la aduana, colegios, puentes, teatros y parte del hospital de la Caridad, además de casi todas las viviendas. Solo en el cuartel había 500 soldados que se preparaban para partir a Maturín. A la destrucción se sumó un tsunami con olas de hasta 5 metros que inundó unas 200 varas tierra adentro y obligó a huir a las zonas altas; se estima que los muertos sobrepasaron los 4000. Cumaná estaba bloqueada por la Revolución Federal, por lo que nunca llegaron auxilios; la capital se trasladó a Maturín y la Corte Suprema de Oriente, a Barcelona.

Cumaná tras el terremoto: viviendas colapsadas y calles cubiertas de escombros.
Cumaná tras el terremoto: viviendas colapsadas y calles cubiertas de escombros.
Ruinas de un templo cumanés; los grandes sismos no discriminaron entre construcciones ni clases sociales.
Ruinas de un templo cumanés; los grandes sismos no discriminaron entre construcciones ni clases sociales.
Una calle de Cumaná sembrada de escombros después del sismo.
Una calle de Cumaná sembrada de escombros después del sismo.

En la madrugada del 17 de enero de 1929, Cumaná despertó con un rugido subterráneo y el estrépito de los muros que se desplomaban. El mar avanzó sobre la costa y en pocos minutos la redujo a ruinas y silencio. Un sismo estimado en 6,9°, con origen frente a las costas de Sucre en la falla de El Pilar, destruyó iglesias, edificios públicos, comercios y centenares de viviendas de adobe y mampostería; varias olas arrasaron embarcaciones y casas cercanas a la bahía. Se estima en unos 800 los fallecidos, con cientos de heridos y miles de damnificados.

El 9 de julio de 1997, a las 3:24 p. m., un temblor de magnitud 6,9° y 51 segundos de duración provocó en Cumaná la caída del edificio Miramar y, en Cariaco, la del liceo Raimundo Martínez Centeno, además de daños en numerosas viviendas: 73 personas fallecidas, 531 heridas y unos 7000 damnificados.

Liceo Raimundo Martínez Centeno, en Cariaco, colapsado por el sismo del 9 de julio de 1997.
Liceo Raimundo Martínez Centeno, en Cariaco, colapsado por el sismo del 9 de julio de 1997.
El edificio Miramar de Cumaná tras el terremoto de 1997.
El edificio Miramar de Cumaná tras el terremoto de 1997.

El 11 de agosto de 2008, a las 2:49 a. m., un sismo de intensidad 5,2 causó daños estructurales en algunas edificaciones y apagones en el golfo de Cariaco y en Cumaná. El 21 de agosto de 2018, a las 5:31 p. m., un fuerte ruido precedió a un temblor de 7,3° que duró 2 minutos 20 segundos, sin víctimas ni daños estructurales graves, salvo grietas en paredes. El 9 de septiembre de 2019, a las 2:05 p. m., un temblor de 5,4° no reportó víctimas ni daños.

El 24 de junio de 2026 se sintió en Cumaná un fuerte temblor —como el bamboleo de una embarcación— de 7,5°, que duró 39 segundos, con una réplica de intensidad y duración similares. No dejó daños materiales ni víctimas de gravedad en Cumaná, pero sí en Caracas, La Guaira, Falcón, Yaracuy, Aragua y Carabobo.

Datos sísmicos tabulados

Los registros reunidos por el Dr. Kelvis Campos se ordenan a continuación en dos series. La primera recoge los sismos de mayor magnitud del estado Sucre; la segunda, el registro instrumental de la región oriental desde 1929.

Tabla 1 · Sismos en Sucre mayores de 5°

AñoIntensidadVíctimasLocalización
15307,1 – 7,5NRCumaná · Cubagua
16296,1 – 6,316 +Cumaná
16846,4—Cumaná · Araya
1753NRNRCumaná · Cariaco
17667,5 – 7,9NRCumaná (enteramente destruida)
17946,0NRCumaná
17976,312 +Cumaná · Marigüitar
18236,4—Cariaco · Cumaná · San Antonio
18537,2 – 7,41113 +Cumaná · Golfo de Cariaco
18746,1NRCarúpano · El Pilar
19236,3NRCosta de Paria
19297,01600 +Cumaná · Golfo de Cariaco
19356,6NRCosta de Paria
19445,00Casanay
19456,50Cariaco · Costa de Paria
19576,4 – 6,7NRCarúpano · Costa de Paria
19576,1—Costa de Paria
19686,53Costa de Paria
19746,12Carúpano · Casanay
19836,10Costa de Paria
19866,33Yaguaraparo · El Pilar
19976,973 +Cumaná · Cariaco
20006,20Güiria · Golfo de Paria
20085,20Cumaná · Golfo de Cariaco
20105,60Golfo de Paria
20136,00Güiria · Golfo de Paria
20187,30Costa de Paria (2′20″)
20195,40Cumaná
20246,00Irapa · Puerto Ordaz
20267,2 – 7,55000 +Cumaná · Venezuela

NR = no registrado / dato no disponible.

Tabla 2 · Sismos en Oriente desde 1929 (magnitud ≥ 4°)

FechaHoraMagnitudLocalización
Jue 17/01/19297:52 am6,9°Noroeste
Jue 17/01/192911:45 am6,7°Oeste
Vie 04/11/193210:00 pm6,0°Noroeste
Lun 09/05/19602:46 pm4,0°Noroeste
Mar 17/01/19613:43 pm5,8°Sur
Mar 20/07/196512:28 am5,1°Sureste
Jue 21/10/196510:54 pm4,3°Este
Mié 16/03/196612:10 pm5,2°Este
Sáb 06/08/19662:02 am4,3°Oeste
Mié 10/08/19664:38 am4,8°Noreste
Jue 18/08/19661:39 pm5,3°Este
Dom 16/10/19667:23 am5,0°Norte
Sáb 22/10/19663:11 pm4,4°Sureste
Mié 07/06/19678:24 pm4,1°Sur
Mar 28/11/19676:56 pm4,1°Sur
Sáb 02/03/19688:26 am4,2°Este
Sáb 27/12/19692:55 am4,7°Este
Vie 14/01/197211:07 am4,1°Sureste
Mié 27/06/19731:08 am4,0°Este
Lun 29/04/19743:02 am4,0°Sureste
Mié 12/06/197412:25 pm6,1°Este
Mié 12/06/19747:37 pm4,1°Este
Jue 13/06/197412:32 pm4,2°Este
Mar 09/07/19741:23 am4,0°Este
Mar 29/10/197411:10 pm5,3°Este
Vie 18/07/19751:17 am4,7°Norte
Vie 25/07/19754:28 am4,5°Este
Sáb 16/08/197512:12 am4,2°Sur
Dom 18/09/19771:31 pm4,6°Este
Dom 23/07/197812:35 am4,5°Noroeste
Vie 20/04/19791:34 pm4,0°Este
Vie 13/07/197910:13 pm4,7°Este
Dom 25/01/19819:07 am4,3°Este
Mar 23/06/198110:57 am4,9°Este
Jue 04/04/19857:04 am4,0°Este
Mar 28/01/19863:25 am4,3°Noreste
Mar 29/03/19889:37 am5,2°Oeste
Mar 29/03/19881:46 pm4,8°Oeste
Sáb 14/05/19886:56 am4,3°Suroeste
Vie 16/12/19884:14 am4,2°Oeste
Dom 29/01/19893:27 am4,1°Este
Vie 01/09/198910:02 am4,6°Este
Dom 08/04/19907:32 am4,3°Noroeste
Jue 09/04/19927:09 pm4,2°Este
Mar 01/12/199212:14 pm4,2°Noreste
Mié 06/03/19963:42 am5,0°Noroeste
Jue 30/05/19967:19 am4,0°Noroeste
Mié 09/07/19973:24 am7,0°Este
Mié 09/07/19974:04 pm4,1°Este
Mié 09/07/19974:06 pm5,2°Este
Mié 09/07/19976:21 pm4,7°Este
Mié 09/07/19977:57 pm4,0°Noreste
Mié 09/07/19978:53 pm4,6°Este
Jue 10/07/19971:01 am4,3°Noroeste
Sáb 12/07/19971:23 am4,1°Noroeste
Sáb 12/07/199712:47 am4,6°Este
Dom 13/07/199712:42 am4,3°Este
Mié 30/07/199710:06 am4,3°Este
Mar 12/08/199711:53 pm4,4°Este
Jue 28/08/199710:12 am4,0°Noroeste
Dom 23/11/19974:34 pm4,0°Este
Dom 14/12/19977:06 am4,8°Oeste
Sáb 20/12/19974:48 pm4,3°Este
Lun 16/02/199811:02 am4,7°Oeste
Lun 16/02/199811:09 am4,3°Oeste
Sáb 26/12/19987:29 am5,4°Este
Mié 13/01/199912:36 am4,1°Noroeste
Vie 15/01/19994:26 pm4,6°Este
Sáb 13/11/19998:43 pm4,3°Sureste
Vie 28/12/20013:39 am4,8°Noreste
Mar 15/10/20024:29 pm4,0°Sureste
Mar 15/10/20027:12 pm4,4°Este
Jue 02/10/20036:00 am4,0°Este
Mié 17/03/20047:52 pm4,0°Este
Vie 03/02/20068:49 pm4,2°Este
Jue 01/11/20071:44 pm4,3°Suroeste
Lun 11/08/20083:19 am5,2°Noreste
Vie 15/01/20102:00 pm5,6°Este
Vie 05/03/20109:46 pm4,0°Noreste
Jue 26/05/20116:50 pm4,0°Oeste
Lun 27/02/20128:11 pm4,3°Este
Sáb 08/04/20138:49 am4,3°Noreste
Lun 01/09/20147:34 am4,9°Este
Lun 01/09/201411:35 am4,4°Sureste
Jue 02/10/20145:48 am4,3°Este
Vie 10/10/20148:37 pm4,0°Este
Lun 30/11/20157:50 am4,6°Este
Jue 09/08/20187:29 am4,0°Este
Lun 09/09/20192:05 pm5,4°Oeste
Jue 11/05/20232:31 pm4,9°Este
Dom 21/05/20234:25 am4,4°Norte
Dom 07/04/20244:03 am4,5°Oeste
Jue 25/07/202411:09 pm4,4°Noroeste
Mar 29/04/202512:07 pm4,4°Noreste
Mié 24/06/20266:05 pm7,2°Este
Mié 24/06/20266:06 pm7,5°Este

Síntesis del registro: se destacan 3 sismos de magnitud superior a 7,0°; 4 entre 6° y 7°; 13 entre 5° y 6°; y 76 entre 4,0° y 4,9°. Los sismos de mayor intensidad de toda la zona oriental se localizaron en Cumaná.

≥ 7,0° · 3 6,0–6,9° · 4 5,0–5,9° · 13 4,0–4,9° · 76

Cumaná, tierra sísmica

Cumaná —una de las primeras provincias de Venezuela— está situada al nororiente de la República, atravesada por dos fallas geológicas debidas al movimiento de las placas de Suramérica y del Caribe, pero con una condición especial: una cuña intercortical causada por un bloque alóctono de una falla de cabalgamiento. Por ello sufre movimientos sísmicos frecuentes y con una periodicidad casi predecible. Los grandes sismos se han caracterizado por ruidos, resquebrajamiento de rocas, licuefacción del suelo y olores azufrados que ponen en alerta a la población, y con frecuencia han venido acompañados de tsunamis. Pese a todo, la ciudad siempre ha vuelto a renacer y reconstruirse.

Las catástrofes han entorpecido la labor de los historiadores, pues no ha quedado documentación importante de muchos eventos. Cumaná tiene, además, tres tipos de suelos entre los más vulnerables de la clasificación: el tipo E hacia el noroeste, el tipo D en el centro y el tipo C —el más sólido— hacia el sureste; suelos intercalados e interconectados sobre los que no deben descartarse los tsunamis, de los que existe abundante evidencia histórica. La ciudad debió fundarse en varias ocasiones y con distintos nombres a causa de estas calamidades, pero siempre se levantó de nuevo. Aún adolece de vías rápidas de comunicación, y no es menos preocupante que se olvide que es una gran región sísmica que requiere regulaciones de construcción para minimizar el riesgo.

Recomendaciones ante un sismo

  • No desesperarse: caminar con calma hacia las salidas en edificaciones de menos de 5 pisos.
  • Evitar las escaleras en los primeros segundos de vibración.
  • De no poder evacuar, refugiarse en baños o bajo mesas y muebles resistentes a la caída de escombros.
  • Preferir espacios abiertos; evitar templos y edificios cerrados.
  • Tener en casa un equipo básico: linterna, teléfono, radio con pilas, silbato, botiquín de primeros auxilios, 1 litro de agua y alimentos enlatados.

Cumaná ha sobrevivido a todas sus catástrofes: sus pobladores han sido resilientes y han soportado con valor sus padecimientos.

Bibliografía

  1. Terremotos de CumanáTulio R. Badaracco
  2. Análisis histórico de amenazas sísmicasLuis D. Beaperthuy
  3. Los mayores terremotos de CumanáVolcano Discovery
  4. El sismo de 1530Luis Perozo Padua
  5. El sismo de 1629 en CumanáRogelia Altez
  6. El terremoto en Cumaná, 1853Emili Berrizbeitia
  7. 80 años del terremoto de CasanayFUNVISIS
  8. Informes de terremotos y tsunamisCND Geofísicos
  9. Sismicidad en Venezuela (ULA)FUNVISIS

Terremotos en Cumaná · Dr. Kelvis Campos

Edición y presentación académica para la Academia de GeoHistoria del Estado Sucre. El terremoto de 1766 se documenta a partir de la obra de Rommel Contreras, La Casa Natal de Antonio José de Sucre (cap. 3).