lunes, 1 de junio de 2026

Análisis del proceso electoral Venezolano

Academia de Geohistoria del Estado Sucre · Efemérides y memoria documental

Análisis del proceso electoral venezolano

Parte I

Después de la muerte del caudillo, el general Juan Vicente Gómez, fue sustituido por el general Eleazar López Contreras, quien, a pesar de continuar con muchas políticas del gobierno anterior, comenzó a mostrar cambios en la conducción política del país; así, por primera vez los venezolanos tuvieron la ocasión de leer periódicos sin censura. Sin embargo, el pueblo seguía marginado de los asuntos públicos: solo un ínfimo porcentaje de la población —un reducido número de varones mayores de 21 años que supieran leer y escribir— tenía derecho a elegir concejales y diputados a las asambleas legislativas.

Siguiendo las viejas prácticas, López Contreras apadrinó en 1941 a su reemplazo y nombró ministro de Guerra y Marina al general Isaías Medina Angarita —tachirense como él—. El 5 de mayo de 1941, el Congreso de la República eligió a Medina Angarita presidente de Venezuela. En su gobierno se incrementaron los avances iniciados en el quinquenio anterior y fue evidente la evolución del país; formaron parte de su gabinete hombres de mérito de la llamada "Generación del 28". Se legalizaron organizaciones políticas como Unión Nacional Republicana y el Movimiento de Organización Venezolana (ORVE), del cual saldría el Partido Democrático Nacional (PDN); de este último derivaría Acción Democrática (AD). Se otorgaron garantías ciudadanas como en ninguna época: se proclamó no tener presos políticos ni exiliados y se estableció la consulta directa a la voluntad del pueblo, concediéndose el voto a los mayores de 21 años que supieran leer y escribir, fuesen hombres o mujeres.

No obstante, el 18 de octubre de 1945 la Unión Patriótica Militar derrocó al gobierno de Medina, y AD lideró la Junta de Gobierno. A finales de 1945 se constituyó Unión Republicana Democrática (URD) y, en enero de 1946, el Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI). En diciembre de 1947 se eligió presidente de la República a Rómulo Gallegos (AD), con 871.752 votos, frente a Rafael Caldera (Copei), con 262.204. Un golpe militar en noviembre de 1948 dio origen a una Junta Militar, y en 1952 Marcos Pérez Jiménez asumió el poder absoluto, desconociendo el veredicto de las urnas, hasta su caída el 23 de enero de 1958. Desde ese año, Venezuela cuenta con presidentes electos por votación popular: directa, secreta y a una sola vuelta, resultando electo quien obtenga el mayor número de votos. El sufragio es totalmente voluntario y nunca se ha multado a ningún ciudadano por no participar.

AD Copei PCV URD MAS MEP MVR / PSUV / Polo Patriótico MUD / Unidad / Alianza Democrática Otros
1958primera elección de la era democrática
Población6.148.303
Registrados2.913.801 93,42%
Votos válidos2.610.833 95,91%
Votos nulos111.222 4,09%
AD
Rómulo BetancourtAD
1.284.09249,80%
URD
Wolfgang LarrazábalURD / PCV
903.47934,61%
COP
Rafael CalderaCopei
423.26216,31%

Resumen analítico. Primer proceso electoral en Venezuela tras el último gobierno de facto de carácter militar, con pocos registrados para votar y pocos votos nulos, pese a hacerse por primera vez. Hay un 15 % de diferencia entre el ganador y el segundo lugar, pero los resultados de los perdedores, sumados, superan al ganador.

1963primer relevo presidencial por la vía electoral
Población8.970.241
Registrados3.369.968
Votantes3.107.527
Abstención262.441 7,74%
Votos nulos188.650
AD
Raúl LeoniAD
957.57432,81%
COP
Rafael CalderaCopei
589.17720,19%
URD
Jóvito VillalbaURD
551.26618,89%
PCV
Arturo Uslar PietriPCV
469.36316,08%
FUN
Wolfgang LarrazábalFUN / CCN
275.3259,43%
·
OtrosVarios
76.1722,61%

Resumen analítico. El 35 % de la población se registra y el 6,07 % son votos nulos; la diferencia entre el ganador y el segundo lugar es del 12 %. La izquierda unida supera al ganador, aumenta el número de aspirantes a la presidencia y crece el de candidatos con opción de triunfo.

1968primera alternancia: la oposición llega al poder
Población10.604.071
Registrados4.134.928
Votantes3.999.617
Votos válidos3.720.660
Votos nulos278.957
COP
Rafael CalderaCopei
1.083.71229,93%
AD
Gonzalo BarriosAD
1.050.80628,24%
URD
Miguel Á. Burelli RivasFUN / URD
826.75822,22%
MEP
Luis Beltrán PrietoPCV / MEP
719.56119,34%
·
OtrosOtros
39.9231,07%

Resumen analítico. Suben un poco los registrados para votar. La diferencia del ganador es del 1,5 %, menos de 30.000 votos —quizá la más reducida de todas las elecciones—, y de nuevo la izquierda, sumada, supera al ganador.

1973consolidación del bipartidismo
Población11.772.922
Registrados4.737.122
Votantes4.572.187
Votos válidos4.375.269
Votos nulos196.918
AD
Carlos Andrés PérezAD
2.130.74348,70%
COP
Lorenzo FernándezCopei
1.605.62836,70%
MEP
Jesús Á. Paz GalarragaMEP
221.8275,07%
MAS
José Vicente RangelMAS / PCV
186.2554,26%
·
OtrosOtros
230.8165,27%

Resumen analítico. Esta elección eleva el porcentaje de registrados al 40 % de la población; el ganador obtiene una ventaja del 12 % y la participación es del 99,71 %. La izquierda —alrededor de un millón de votos según comicios anteriores— se ve sumada al ganador, lo que, a juicio del autor, sugiere un pacto soterrado de su dirigencia para evitar el triunfo del otro aspirante con opción.

1978polarización AD–Copei
Población13.289.417
Registrados6.223.903
Votantes5.448.800
Votos válidos5.332.712
Votos nulos116.088
COP
Luis Herrera CampinsCopei
2.487.31846,64%
AD
Luis Piñerúa OrdazAD
2.309.57743,30%
MAS
José Vicente RangelMAS / MIR / PCV
276.0835,18%
·
OtrosOtros
259.7344,87%

Resumen analítico. Vuelve a notarse un aumento de los registrados respecto de la población (46,8 %) y, como en la elección anterior, la polarización de los votantes: solo dos candidatos tenían opción de triunfo. La diferencia entre ambos es de 2,34 %, menos de 180.000 votos. La izquierda no se recupera; por el contrario, pierde más votos.

1983primera mayoría absoluta del período
Población15.439.008
Registrados7.777.512
Votantes6.825.180
Votos válidos6.653.317
Votos nulos171.803
AD
Jaime LusinchiAD
3.773.73156,72%
COP
Rafael CalderaCopei
2.298.17634,54%
MAS
Teodoro PetkoffMAS
277.4984,17%
MEP
José Vicente RangelMEP
221.9183,34%
·
OtrosOtros
82.0941,23%

Resumen analítico. Por primera vez el ganador supera el 50 % de los votos, con una ventaja del 22,18 % y una victoria contundente. El 50 % de la población está inscrita para votar y solo hay 2,5 % de votos nulos. La izquierda se recupera, aunque sin opción de triunfo.

1988primera reelección de un expresidente
Población18.967.354
Registrados9.185.647
Votantes7.524.760
Votos válidos7.331.387
Votos nulos187.276
AD
Carlos Andrés PérezAD
3.879.02452,91%
COP
Eduardo FernándezCopei
2.963.01540,42%
MAS
Teodoro PetkoffMAS / MIR
200.4792,73%
·
Otros candidatosMarín, Villalba, Chirinos, Velásquez y otros
288.8693,94%

Resumen analítico. Sorprende la cantidad de candidatos a la presidencia, pese a la polarización en los dos con opción de triunfo. De nuevo el ganador supera el 50 % de los votos, con una ventaja del 12,49 %; los votos nulos (2,49 %) siguen siendo bajos para una elección de este tipo y los registrados superan el 50 %. Por primera vez es reelecto un candidato.

1993quiebre del bipartidismo · "el chiripero"
Población20.913.452
Registrados9.688.795
Votantes5.829.216
Votos válidos5.616.699
Votos nulos212.517
CONV
Rafael CalderaConvergencia · "el chiripero"
1.710.77230,46%
AD
Claudio FermínAD
1.335.28723,60%
COP
Oswaldo Álvarez PazCopei
1.276.50622,70%
LCR
Andrés VelásquezLa Causa R
1.232.65321,95%
·
OtrosOtros
71.5311,27%

Resumen analítico. Los registrados equivalen al 46,32 % de la población, menos que en la elección anterior. El ganador se impone con apenas 6,84 % de ventaja y los demás aspirantes presentan diferencias mínimas, de menos del 1 % entre sí. Es la segunda vez que gana Caldera, quien participó como candidato en todos los procesos, salvo en aquellos en que las reglas electorales le impidieron postularse.

1998irrupción de una nueva fuerza política
Población23.410.158
Registrados11.013.020
Votantes6.988.291
Votos válidos6.537.304
Votos nulos450.987
PP
Hugo Rafael ChávezPolo Patriótico (MVR)
3.673.68556,20%
PRV
Henrique Salas RömerPRV / Copei / AD
2.613.16139,97%
IRE
Irene SáezIRENE / La Llave / FD
184.5282,82%
URD
Luis Alfaro UceroORA / URD / Renace
27.5870,42%

Resumen analítico. La alianza de partidos de izquierda, liderada por un exmilitar, gana con más de 50 % y un triunfo contundente; sin embargo, pide una Asamblea Nacional Constituyente y la repetición de elecciones generales. Por primera vez la izquierda unida triunfa, en medio del descontento con los partidos tradicionales que venía manifestándose desde 1993. Un mes antes, AD y Copei piden a sus militantes apoyar a Salas Römer y abandonan a sus propios candidatos. Ninguno de los aspirantes representaba a los partidos tradicionalmente ganadores.

2000"relegitimación" tras la nueva Constitución
Población24.169.807
Registrados11.720.660 48,5%
Votantes6.600.196
Participación56,31%
Votos nulos348.698
PP
Hugo Rafael ChávezMVR / Polo Patriótico
3.757.77359,76%
LCR
Francisco Arias CárdenasLCR / Polo Democrático
2.359.45937,52%
ENC
Claudio FermínEncuentro
171.3562,72%

Resumen analítico. Triunfo arrollador del candidato del Polo Patriótico, reelecto para un período de seis años. La oposición reclama fraude, pues Arias Cárdenas había acompañado al ganador en la intentona golpista; aun así, llama a protestas.

2006reelección con amplia ventaja
Población26.858.000
Registrados15.784.777 58,7%
Votantes11.790.397
Participación74,7%
Votos nulos160.245
PP
Hugo Rafael ChávezPSUV / Polo Patriótico
7.309.08062,84%
UN
Manuel RosalesUnidad Nacional
4.292.46636,85%
·
Otros 12 candidatosOtros
28.6060,31%

Resumen analítico. El candidato del Polo Patriótico gana de manera contundente, con un 24 % de diferencia y más de tres millones de votos. La oposición vuelve a denunciar fraude porque sus encuestas a boca de urna difieren de los resultados del CNE.

2012última elección de Hugo Chávez
Población29.362.449
Registrados18.903.937 64,36%
Votantes15.160.289
Participación80,02%
Votos nulos287.532
PP
Hugo Rafael ChávezPSUV / Polo Patriótico
8.191.13255,07%
MUD
Henrique CaprilesMUD / Polo Democrático
6.591.30444,31%
·
Otros 4 candidatosVarios
90.6030,58%

Resumen analítico. Pese a estar enfermo, el candidato del Polo Patriótico realiza una campaña agotadora y gana con contundencia; sin embargo, a los pocos meses fallece, lo que obliga a convocar nuevamente a elecciones.

2013elección por falta absoluta del presidente
Población29.783.571
Registrados18.904.364 63,47%
Votantes15.057.480
Participación79,65%
Votos nulos66.937
PP
Nicolás Maduro MorosPSUV / Polo Patriótico
7.587.57950,61%
MUD
Henrique CaprilesMUD / Polo Democrático
7.363.98049,12%
·
Otros 4 candidatosVarios partidos
38.9480,27%

Resumen analítico. El ganador es el candidato del PSUV, Nicolás Maduro, con más de 200.000 votos de diferencia; el perdedor desconoce los resultados y convoca a protestas.

2018elección con llamado opositor a la abstención
Población30.148.582
Registrados20.526.978
Votantes9.389.056
PP
Nicolás MaduroPSUV / Polo Patriótico
6.248.86467,84%
HF
Henri FalcónAvanzada Progresista
1.927.38720,93%
JB
Javier BertucciEsperanza por el Cambio
1.015.89510,82%
RQ
Reinaldo QuijadaUPP 89
36.2460,41%

Resumen analítico. Maduro obtiene una victoria avasallante, con un 47 % de diferencia y más de 4.200.000 votos. La oposición, que había llamado a la abstención, denuncia fraude, pues la abstención superó a la votación.

2024la elección más controvertida del período
Población30.518.260
Registrados21.393.464
Votantes12.386.669
Participación57,9%
Votos nulos150.785
PP
Nicolás MaduroPSUV / Polo Patriótico
6.408.84451,95%
ALD
Edmundo GonzálezAlianza Democrática
5.326.10443,17%
·
Otros 8 candidatosPartidos varios
600.9364,86%

Según la oposición, sus cómputos paralelos arrojaban: Edmundo González 7.443.584 (67,04 %), Nicolás Maduro 3.385.155 (30,49 %) y otros 273.063 (2,46 %). El autor sostiene que estas cifras son inconsistentes —entre otras razones, porque el total de votantes que la oposición declara (11.102.802) no coincide con la participación registrada (12.386.669)—, y recuerda que el Tribunal Supremo de Justicia ratificó como ganador a Nicolás Maduro tras no presentarse pruebas en contrario.

Al analizar el ciclo democrático venezolano se destaca un aspecto poco estudiado: la izquierda se creyó ganadora en 1958 con el triunfo del socialdemócrata Rómulo Betancourt, quien pronto se desligaría de ella. Tras la persecución a los partidos de izquierda y a los disidentes de Acción Democrática, en 1968 vencerían los socialcristianos, pues entre Burelli Rivas y Luis Beltrán Prieto sumaron más de 1.500.000 votos —por encima del ganador y del segundo—, con el apoyo de Jóvito Villalba a Caldera. Hacia 1978 ya se aprecia el dominio del bipartidismo, sostenido por el Pacto de Punto Fijo, que garantizaba la alternancia; así ganarían Luis Herrera y Jaime Lusinchi, este último con la mayor ventaja del período hasta entonces.

La izquierda no vuelve a crecer desde 1968 y, tras 1973, surgen micropartidos que suelen terminar apoyando a las grandes fuerzas. Regresan Carlos Andrés Pérez (1988) —que no terminaría su mandato— y Rafael Caldera (1993), quien nunca dejó de ser candidato cuando pudo postularse y ganó con el respaldo de "el chiripero". En 1998 vence, contra todo pronóstico, Hugo Chávez Frías, con el MVR y la coalición de la mayoría de los partidos de izquierda; convoca una Asamblea Constituyente, se redacta una nueva Constitución y se llama a elecciones generales en el año 2000, en las que se reelige. A partir de allí, el Polo Patriótico gana las presidenciales de 2006, 2012, 2013 (ya con Nicolás Maduro tras la muerte de Chávez), 2018 y 2024.

El autor subraya, además, una regularidad: desde que los gobernadores se eligen por voto directo (1989), el partido que gana la presidencia suele obtener la mayoría de las gobernaciones y alcaldías. En 2024, de 24 gobernaciones en disputa, el Polo Patriótico obtuvo 23 —dato que, a su juicio, refuerza la consistencia de los resultados presidenciales—. Concluye reivindicando, desde su lectura, la confiabilidad del proceso electoral venezolano.

  • Resultados de elecciones en VenezuelaCNE
  • Historia Fundamental de VenezuelaJ. L. Salcedo-Bastardo
  • El Poder Electoral en VenezuelaAnni Ursi
  • Historia Contemporánea de VenezuelaAntonio Ecarri
  • Historia Contemporánea de VenezuelaGonzález Guinán
Academia de Geohistoria del Estado Sucre · Recopilación del Dr. Kelvis Campos · Serie Procesos Electorales de Venezuela

viernes, 27 de marzo de 2026

Problemática Histórica del Agua en Cumaná: Crisis Hídrica

Entrevista realizada al Licenciado Rommel Contreras por el Licenciado Carlos Rosales (Lucho) en la estación de Radio La Primogénita Cumaná, FM...106.1 (22/03/2026).




martes, 17 de marzo de 2026

Las arterias olvidadas de Cumaná

𝐂𝐮𝐦𝐚𝐧á 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞 𝐦á𝐬 𝐚𝐠𝐮𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐫𝐞𝐞 — 𝐲 𝐦𝐞𝐧𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐭𝐚..

Este trabajo rastrea 200 años de historia hídrica de la ciudad: desde las norias coloniales y de 𝒞𝒽𝓊𝒸𝒽𝓊 el aguador, pasando por el Canal Flume de 1942 y hasta el colapso del túnel Guamacán en febrero de 2026. Una crónica geohistórica sobre dos ríos olvidados, una planta al límite de sus fuerzas, y la deuda que la ciudad tiene con su propia geografía.

Con prologuillo de Juan Azócar y corregido por amigos, dejo reconocimientos escrito a los colegas de la 𝐀𝐜𝐚𝐝𝐞𝐦𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐆𝐞𝐨𝐇𝐢𝐬𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨 𝐒𝐮𝐜𝐫𝐞 y también a los que hacen diatribas en el grupo de Wasaps: 𝗔𝗿𝗰𝗵𝗶𝘃𝗼-𝗩𝗶𝘃𝗼.


El ensayo "Las arterias olvidadas de Cumaná" de Rommel Contreras reflexiona sobre la severa crisis hídrica actual de la ciudad, desencadenada por el colapso del túnel de trasvase del sistema principal del Turimiquire, y plantea la necesidad urgente de mirar hacia dos fuentes históricas concebidas como alternativas de emergencia: el sistema del río Cancamure y el Sistema de Riego del río Manzanares. A través de un recorrido geohistórico que va desde las observaciones agrícolas de Alejandro de Humboldt hasta la inauguración del primer acueducto oficial en 1942 y la Planta de Tratamiento Juan José Codallo en 1973, el autor expone cómo estas majestuosas obras de ingeniería han sido víctimas del abandono, la corrosión y una expansión urbana voraz que transformó canales vitales en vertederos contaminados. A pesar de que este deterioro mantiene a fuentes como el canal del Manzanares inoperativas para potabilización inmediata, el texto concluye que la supervivencia y resiliencia de Cumaná —una urbe paradójicamente rodeada de agua— dependen inevitablemente de redimir, proteger y rehabilitar estas dos venas olvidadas, pues constituyen la principal esperanza técnica para volver a saciar la sed de la población.



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Citar como:
Contreras, Rommel (2026). 𝗟𝗮𝘀 𝗮𝗿𝘁𝗲𝗿𝗶𝗮𝘀 𝗼𝗹𝘃𝗶𝗱𝗮𝗱𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗖𝘂𝗺𝗮𝗻á. Entre el Cancamure y el Manzanares: “De esa agua no beberé”. figshare. https://doi.org/10.6084/m9.figshare.31795492

sábado, 14 de febrero de 2026

Sucre y Flores: Dos venezolanos, un crimen y un mismo techo

​En el corazón del centro histórico de Quito, la Catedral Metropolitana resguarda un enigma que trasciende lo religioso. Allí, en una tregua eterna impuesta por el mármol, reposan los restos de dos venezolanos: Antonio José de Sucre, el "Abel de América", y Juan José Flores, el fundador de la República del Ecuador.


​Esta vecindad física es, quizás, la ironía más punzante de la historia andina: separa por apenas unos metros al mártir de un crimen nunca resuelto y al hombre a quien la posteridad siempre señaló como su principal beneficiario. ¿Es un homenaje a la patria o la paradoja más grande de nuestra historia?

​1830: El año del magnicidio y la fragmentación

​La paradoja nace en el barro de Berruecos. El 4 de junio de 1830, cuatro disparos terminaron con la vida de Sucre, el heredero político de Simón Bolívar. Este no fue un acto de bandolerismo, sino un crimen de Estado.

​Mientras Sucre cabalgaba hacia Quito para reunirse con su familia y defender la unidad de la Gran Colombia en el "Congreso Admirable", Juan José Flores ya orquestaba en la capital la separación del Distrito del Sur. La desaparición de Sucre eliminó el único obstáculo militar y moral que podía frenar las ambiciones de Flores. La historia sugiere que, si bien la mano que disparó fue la del coronel Apolinar Morillo, el silencio y la posterior consolidación de Flores en el poder sembraron una sospecha que el tiempo no ha logrado borrar.

​El rescate del mártir y el triunfo del caudillo

​La diferencia en el trato de sus restos acentúa la tragedia. Sucre, tras ser asesinado, fue abandonado en la selva. Fue el valor de su viuda, la Marquesa de Solanda, lo que permitió recuperar sus restos y esconderlos clandestinamente durante siete décadas en el convento de El Carmen Bajo.

​El Gran Mariscal de Ayacucho, libertador de naciones, tuvo que habitar las sombras de un altar oculto para no ser profanado por el régimen que Flores había instaurado, quien gobernaba el país con la mano dura de una "hacienda particular". Por el contrario, Juan José Flores, tras una vida de luces y sombras —incluyendo la polémica "Carta de la Esclavitud" de 1843—, murió en 1864 y fue sepultado con los máximos honores de "Padre de la Patria".

​La operación de Estado de 1900

​La reunión de ambos en la Catedral no fue un accidente, sino una maniobra de legitimación nacional. En 1900, el general Eloy Alfaro, líder de la Revolución Liberal, ordenó el hallazgo científico de los restos de Sucre. Alfaro necesitaba el prestigio del Mariscal para dotar a la República de un símbolo de pureza y sacrificio que contrastara con el pasado conservador.

​Al trasladar a Sucre a la Catedral, el Estado ecuatoriano creó una "paz forzada". Al poner al mártir cerca del fundador, la narrativa oficial intentó suturar la herida de Berruecos, fundiendo en un solo recinto la ética republicana (Sucre) y la supervivencia institucional (Flores).

​Conclusión: La dualidad en el altar

​Hoy, el mausoleo de Sucre, tallado en la oscura roca volcánica del volcán Pichincha, se yergue como un monumento a la libertad inmaculada. A pocos metros, la cripta de Flores recuerda que las naciones no solo nacen de ideales, sino también de la fuerza y la ambición.

​Al salir de la Catedral de Quito y dejar atrás el silencio de mármol que envuelve a estos dos hombres, queda en el aire una pregunta que la historia aún no termina de responder: ¿Es este mausoleo compartido un símbolo de reconciliación nacional o la última burla del poder sobre el idealismo?

​La presencia de Sucre dignifica el recinto, pero la de Flores nos recuerda las raíces complejas de nuestras repúblicas. Mientras el "Abel de América" y el "Caudillo" sigan bajo el mismo techo, la herida de Berruecos permanecerá abierta, recordándonos que en América Latina, a veces, la justicia solo llega en forma de bronce y piedra.

lunes, 9 de febrero de 2026

El peso de la libertad: La caída del hombre que sobrevivió a la guerra pero sucumbió a sí mismo

Detrás de cada gran epopeya nacional existen héroes de barro cuya redención y caída rara vez llegan a las aulas de clase. En noviembre de 1823, mientras los cañones de Puerto Cabello callaban para dar paso al nacimiento de una nación, un hombre llamado Julián Ibarra personificaba la mayor promesa de la independencia: la metamorfosis del esclavo en ciudadano. Pero la libertad, ese peso que algunos cargan como corona y otros como condena, resultó ser un terreno más traicionero que los mismos pantanos de El Casupo. A través de la investigación de Miguel Elías Dao, rescatamos del olvido la crónica de un soldado que, tras darle a Venezuela su última llave, fue incapaz de encontrar la cerradura de su propia integridad.

La madrugada del 8 de noviembre de 1823, el lodo de los manglares de Puerto Cabello no solo manchaba las botas de un hombre llamado Julián; estaba bautizando a un héroe. Aquel hombre, que había nacido bajo el yugo de la esclavitud cargando el apellido de su amo, Iztueta, sostenía en sus manos la llave de la independencia definitiva de Venezuela y de un nombre que, por fin, le pertenecería solo a él: Ibarra.

Al guiar a las tropas del General José Antonio Páez por senderos secretos para tomar el último bastión español en la laguna de El Casupo, Julián no solo conquistaba una plaza militar; estaba reclamando su propia humanidad.

Tras la toma de la ciudad, Ibarra se convirtió en una figura de leyenda. El General Páez, impresionado por su valor y lealtad, no solo le otorgó la libertad de jure, sino que lo integró con honores al estamento militar de la joven República. Ibarra ya no vestía los harapos del siervo, sino el uniforme de Capitán, con sus charreteras brillando bajo el sol del Caribe. Se le veía recorrer las calles empedradas de Puerto Cabello como un ciudadano respetado, habitando una casa propia en la calle Colombia y cabalgando el ejemplar que el mismo "Centauro de los Llanos" le había obsequiado. Para la sociedad de la época, él era el símbolo vivo de que el nuevo orden republicano premiaba el mérito sobre el linaje.

Pero mientras el Capitán Ibarra recibía saludos y honores de día, un hambre antigua y una moral fracturada lo empujaban a las sombras de noche. Quizás el paso de la sumisión absoluta a la autoridad total fue un puente demasiado largo para su espíritu. Ibarra comenzó a liderar una banda de salteadores, utilizando su conocimiento táctico y la impunidad que le otorgaba su rango para asaltar haciendas y caminos. Bajo la máscara del oficial patriota, se escondía el líder de una organización criminal que no dejaba testigos. El héroe que había abierto las puertas de la ciudad a la libertad, ahora cerraba las puertas de la vida a ciudadanos inocentes.

El destino, sin embargo, eligió el escenario más irónico para su caída: el Fortín Solano. Fue en esa imponente estructura de piedra donde el pasado y el presente de Ibarra colisionaron. Entre el ajetreo de los soldados y el brillo de las bayonetas, una niña —testigo silente del asesinato de sus padres en una hacienda asaltada por la banda— reconoció el rostro que habitaba sus pesadillas. No fue un oficial veterano ni un juez experimentado quien desenmascaró al traidor; fue el dedo tembloroso de una huérfana. El grito de terror de la pequeña al verlo caminar por el fortín fue el principio del fin.

La noticia llegó a oídos de Páez como un golpe personal. Sin embargo, el General comprendió que perdonar a Ibarra por sus méritos pasados sería traicionar los cimientos de la nación que acababan de fundar. El proceso fue breve y la sentencia, inevitable: la muerte en la horca.

Sin embargo, el final de Julián Ibarra no ocurrió ante la mirada de la multitud en la plaza pública. En un último acto de oscura voluntad, el hombre que conocía los secretos de los manglares decidió no entregar su cuello al verdugo. En la soledad de su celda, antes de ser conducido al cadalso, Ibarra tomó su propia vida. Al elegir el suicidio sobre la humillación del patíbulo, representó la paradoja más triste de la condición humana: la de aquel que conquista la libertad física pero permanece esclavo de sus instintos, prefiriendo el silencio de la muerte autoinfligida antes que el deshonor de una ejecución pública.

Hoy, su nombre sobrevive como un susurro de advertencia en las crónicas de Venezuela. Julián Ibarra entregó la última llave de la independencia, pero en el proceso, perdió la llave de su propio honor. Su caída nos recuerda que, aunque la guerra puede hacer a un hombre famoso, solo la paz y la integridad pueden hacerlo verdaderamente libre.

Nota de autor: Este relato se inspira en la investigación histórica de Miguel Elías Dao plasmada en su libro "El negro que le dio la espalda a la gloria". La obra de Dao rescató de los archivos judiciales la trágica dualidad de Julián Ibarra, el héroe de la Toma de Puerto Cabello que terminó sus días por su propia mano tras ser descubierto en una vida criminal.



lunes, 2 de febrero de 2026

CUMANÁ YA TIENE UN LUGAR DONDE HOMENAJEAR AL GRAN MARISCAL DE AYACUCHO

Aunque las plazas venezolanas de la contemporaneidad han transformado radicalmente su función histórica, en Cumaná la situación es distinta: la Plaza Ayacucho no puede dejar de ser el sitio y el lugar donde se rinde homenaje al héroe.

En Cumaná, hasta alrededor de 1890, no existía un espacio idóneo para tributar a la heroicidad del Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, ni para celebrar y conmemorar las efemérides de su gran gesta. La Plaza Ayacucho llenó ese vacío y se convirtió en el epicentro del culto a Sucre. Ella y todo su entorno circundante fueron adquiridos por el gobierno, modificados y embellecidos para que armonizaran con lo que se pretendía: un sitio único para Antonio José de Sucre.

No fue un proyecto apurado ni mezquino para la ciudad; se diseñó ex profeso para rendir homenaje al Gran Mariscal de Ayacucho. Su centro sería un monumento donde la posteridad dejara constancia de su noble espíritu y de su gran epopeya.

Un reconocido escultor italiano modeló y fundió la estatua: Giovanni Turini, natural de Verona, la cual fue colocada sobre un hermoso pedestal de granito construido por otro italiano, José de Carabelli. La estatua, ennoblecida en bronce, fue traída por barco y entró desde el Puerto de Sucre por el río Manzanares. Aunque la piedra fundamental se colocó el 9 de diciembre de 1889, la Junta encargada de su erección hizo entrega formal de la estatua y de las obras circundantes de embellecimiento el 28 de octubre de 1890. El gobierno de entonces rindió los más altos honores y dejó el conjunto en manos de la ciudad para su conservación, uso y custodia.

Fue una magna apoteosis, un gran regalo planificado por el ilustrado presidente Rojas Paúl (quien también regaló las escalinatas de la iglesia de Santa Inés —hoy Basílica Menor—). Su inauguración fue igualmente apoteósica: con música sacra y popular, una asistencia multitudinaria y hasta la edición de un libro de más de 200 páginas, destinado a no olvidar aquel momento y, sobre todo, aquella intención.

Entonces, luego de aquel gran esfuerzo ciudadano y civilista, en el que no se escatimaron voluntades para alejar a Sucre de la visión colonialista con la que la Venezuela del siglo XIX despertaba al mundo, no logro entender los motivos por los cuales hoy se pretende homenajear a Antonio José de Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho, partiendo de las grises paredes de un monumento —también nuestro— que fue construido para lo contrario: el Fuerte de San Antonio de la Eminencia, fortaleza servil y opresora, cárcel y representación insana de lo que fue la España fratricida y colonial, y que conservamos únicamente para no olvidar el pasado y comprender lo que representa.

La nobleza de Antonio José de Sucre no debe exponerse ante un monumento tan representativo de lo que otrora fue la tiranía.

Por: Rommel Contreras

sábado, 17 de enero de 2026

Invasiones a Cumaná




El concepto de invasión se define como acometer o entrar por la fuerza a un lugar y apoderarse de algo o alguien, en el mundo se han dado invasiones, desde que el hombre pobló la tierra, el invasor impone su criterio, costumbres idioma y forma de ver la vida, sin importar si destruye todo lo del invadido e impone su criterio. Aunque no se sabe cuál pueblo o reino invadió en un principio la América si sabemos que la región que hoy conocemos como Venezuela sufrió frecuentemente en la época pre colonial de innumerables invasiones propiciadas por un pueblo llamado Caribe, los cuales llegaban a las costas y asolaban a los pueblos, les quitaban todos sus bienes y cultivos, violaban a las mujeres, mataban a la mayoría de los hombres pero dejaban algunos pobladores que mantuvieran algunos recursos para su futura invasión o visita, los Caribes visitaron o invadieron  frecuentemente las costas de Paria y específicamente Cumaná por su río.


   El Cumaná era un río amplio con un delta de aguas cristalinas, poblado de delfines, manatíes, caimanes, camarones, guara guaras, cama cutos y peces variados, razón por la cual era visitado frecuentemente por los caribes dejando asentamientos y descendencias en otras tribus, que ya poblaban sus riveras y hacían vida a ambos lados de sus orillas, islas o islotes, sin embargo, hay que destacar que muy cerca de la desembocadura del Cumaná a unas 2 leguas desemboca el río Cotúa, Tacal o Bordones. El primer registro que se tiene de la visita de europeos a Cumaná lo refiere el mismo Cristóbal Colón quien le contó a su hijo que un piloto español de nombre Alonzo Sánchez, le comentó en 1488 cuando naufragó en las costas de la isla de Madeira junto a dos marineros que venían de Cumaná una región más ala de estas islas Africanas hacia el noreste y que había pasado veinte años viviendo allí, después que una gran tormenta los desvió y naufragaron cuando volvían del África, así que Colón visita Cumaná para 1494 y se sorprende de corroborar lo que decía el piloto español hace 6 años atrás aproximadamente, tanto por su recibimiento como por su corte de pelo, su color de piel, así como el uso de turbantes en vez de plumas en sus cabezas, tan diferente a otros nativos que había visto en las diferentes islas que había explorado en la misma región. El mismo Colón describe este encuentro y nunca dijo si estaba describiendo lo sucedido en 1494 o en 1498, ya que en ninguno de los viajes nombra a Cumaná ni sus cercanías, pero es Trevi sano y el propio Américo Vespucio quienes dan a conocer esta ciudad, río y cacique y son los que informan de un rescate de perlas por Colón en el mismo. Después de esto se tiene conocimiento de otras invasiones en Cumaná autorizados por el rey de España al caer en desgracia Colón desde 1499, llamados viajes parianos, luego fue invadida Cumaná por unos clérigos que con su cruz trataron de someter a los indígenas, pero otros invasores europeos secuestraron parte de la tribu de los chaimas que lideraba un tal Don Alonzo quien dio un aviso y plazo de seis lunas para su devolución de lo contrario sacrificarían a los frailes como tal pasó. Tiempo antes y después de estos últimos acontecimientos se inició una invasión solapada de los buscadores de perlas, que utilizaban el río y la población para lavar las perlas, guardarlas e intercambiarlas por provisiones, después les tocó nuevamente a los conquistadores a quienes el rey mandó a someter a los nativos alzados y acabar con ellos, seguidamente llegaron los monjes y sacerdotes imponiendo sus costumbres y leyes que no fueron aceptadas por todos los indígenas o no de buenas ganas ya que estos tenían sus dioses, costumbres y reglas de vida. Los bucaneros y filibusteros, así como los corsarios y piratas trataron después de las fundaciones de la ciudad de poner en jaque e invadir su población, luego la guerra de independencia y los contrabandista invadieron Cumaná en diferentes oportunidades, después las guerras civiles e internas lograron invadir la ciudad, trataremos de estudiar cada uno de los acontecimientos que provocaron estas invasiones y como se logró liberar la ciudad de cada uno de ellos.


I

   Cumaná territorio comprendido desde la desembocadura del rio Unare frente al mar Caribe y Océano Atlántico hasta la desembocadura del río Esequivo, extendiéndose hasta Brasil y Nueva  Granada por el Sur y la provincia de Venezuela por el oeste según la capitulación dada por el rey Felipe II a Diego Fernández de Serpa y según la Audiencia  de Sto. Domingo que era quien la regía desde 1520 hasta 1777 incluyendo las cadenas de islas desde Sta. lucia y Trinidad y se le llamó también provincia de Nva. Andalucía, su capital Cumaná una ciudad llamada por Colón “ El paraíso Terrenal” cuando la visitó en 1494 que se encuentra protegida por la península de Araya llamada antiguamente de Paria y muy difícil observar desde la lejanía razón por la cual no era fácil llegar a menos que se tuviese conocimiento de su existencia, ensenada extensa con playas de arenas blanca y oleaje muy bajo con dos ríos cristalinos uno muy ancho navegable con un gran delta y abundante fauna marina. Se cuenta que unos náufragos portugueses y españoles hacia 1468 quedaron varados en sus costas y fueron rescatados por los nativos quienes los ayudaron por más de 20 años a reconstruir sus naves y volver a sus tierras, estos intercambiaron aprendizajes con ellos y enseñaron  varias costumbres, seis años después aproximadamente volvieron estos nativos a ver personas parecidas a los que interactuaron con ellos, y es el propio Cristóbal Colón quien describe este encuentro. “halle unas tierras las más hermosas del mundo, llegue allí una mañana a hora de tercia y para ver esta verdura y esta hermosura, acorde surgir a ver esta gente de los cuales luego vinieron en canoas a la nao a rogarme de parte de su rey que descendiese en tierra, e cuando vinieron que no curé de ellos, vinieron infinitésimos en canoas y muchos traían piezas de oro al pescuezo y algunos atados a los brazos algunas perlas, holgué mucho cuando las vi, e procure mucho de saber dónde las hallaban y me dijeron que allí en la parte norte de aquella tierra, procure de saber de aquellas perlas y envié los barcos a tierra; esta gente es muy mucha y todas de muy buen parecer e muy lindos gestos, los cabellos muy largos o llanos a la guisa de castilla y traen las cabezas atadas con unos pañuelos labrados a colores que parecen como de seda y almaizares, la color de esta gente es más blanca que otra que haya visto en las indias, las canoas de ellos son muy grandes y de mejor hechura que no son estas otras, y más livianas y en medio de cada una tienen un apartamiento como cámara en que vi que andaban los principales con sus mujeres”, y así pensó de esta tierra “por tanto grandes indicios son estos del paraíso terrenal porque el sitio es conforme a la opinión de estos santos y sanos teólogos y así mismo las señales son conformes”. Estos nativos volvieron a ver esos grandes barcos y extranjeros para 1499 quienes intercambiaron perlas y oro por baratijas, espejos y vinos con Alonzo de Ojeda acompañado de Américo Vespucio y Juan de la Cosa, seguido por Per Alonzo Niño, para 1500 arriba Cristóbal Guerra quien declara rescatar 47 libras de perlas y captura algunos indios y hacen muchas atrocidades, regresa para 1502 Alonzo de Ojeda con Juan Vergara y Alonzo de Ocampo, apresan indios y devuelven indias fecundadas.

 


II

   En 1513 Fray Pedro de Córdova Vicario de las indias acreditado por cedulas reales desde la Española, manda una expedición fundante autorizada por el rey Fernando y el Papa para el puerto de las perlas o Cumaná, siguiendo el rumbo dictado por Cristóbal Colón, el primero de septiembre, la expedición era conformado por el dominico Fray Antón de Montesino, Fray Francisco de Córdova y el lego Juan Garcés, Montesino se quedó en Pto. Rico por haber enfermado, Fray Francisco de Córdova oficia en Cumaná la primera misa en tierra firme americana en noviembre de 1813, se inicia la construcción del primer convento y primera escuela en tierra firme en los cerritos del Barbudo, el 21 de Agosto de 1514 una expedición corsaria al mando de Gómez de Rivera llega al puerto de las perlas hospedándose por varios días intercambian o pretender comprar perlas, avituallamiento y animales con los indígenas a quienes antes de partir los invitaron a su barco para pagarles y luego se los llevaron secuestrados, razón por la cual los nativos le dieron plazo de 6 lunas o meses para que devolvieran a sus hermanos o sacrificaban a los misioneros, y al terminar ese plazo lo cumplieron ya que nunca les devolvieron a los nativos secuestrados y con esto terminó la primera invasión religiosa a Cumaná. Para noviembre de 1515 llega a Cumaná la segunda expedición fundante de Pedro de Córdova con religiosos dominicos y franciscanos en la desembocadura del río Cumana en el sector del barbudo a un tiro de ballesta a la playa.

   En 1520 arriba a las costas de Cumaná una expedición tratante de esclavos bajo el mando del capitán Hernando Ibáñez haciendo que se reúnanlos indios Chaimas, Taguares y Cumanagotos, comandados por Maragüey y Toronoima, quienes enfrentan a los invasores y los derrotan a pesar de morir decenas de indios. Ese mismo año una expedición al mando de los capitanes Villafañe y Gregorio Ocaña con las mismas intenciones y son totalmente derrotados aunque los caciques fueron ejecutados. En 1521 después de la Audiencia de Sto. Domingo conocer de los hechos en Cumaná envía una expedición con 6 naves de guerra y 240 hombres bajo el mando de Gonzalo de Ocampo para castigar a los indígenas y al llegar y ser recibido por los indígenas de la misión como siempre lo habían hecho pacíficamente con los visitantes desde antes de Cristóbal Colón fueron apresados y ajusticiados y sus cuerpos colgados en los palos de los barcos para aterrorizar a los indígenas, Gonzalo de Ocampo funda la villa de Toledo construyendo un fuerte y 25 casas al lado de las 200 casas o churuatas de los 15 mil y espero la llegada en Agosto de 1521 de Fray Bartolomé de las Casas para partir lleno de perlas, esclavos, casabe, maíz y pescado salado. De las Casas es recibido por los franciscanos picardos al mando de Johan Gareto con un Tedeum, esta ciudad ya contaba con 2 iglesias, un fuerte, 25 casas de españoles, 200 bohíos de indígenas, parcelas donde se cultivaban uvas, melones y naranjas y el único fuerte confiable del caribe, según Benzonni cuando la visitó en 1545, cansado las Casas de tanta invasión de tanta invasión de españoles de rescatar indios para esclavizar, se dirige a Sto. Domingo y deja encargado al capitán  Francisco de Soto con 2 navíos bien apertrechados, pero Soto desobedeciendo a de las Casas se dedica a comerciar esclavos indios, lo cual hace que se amotinen los indios comandados por los caciques Diego y Caiguire y destruyen toda la ciudad haciendo huir a los frailes y españoles, solo muere fray Dionisio y luego en Araya soto que había sido herido con una flecha envenenada con curare. En 1522 a pesar de haberse empezado la reconstrucción de la ciudad seguían en pie de guerra los indios y la Audiencia de Sto. Domingo envía una expedición de 60 hombres al mando de Giacomo Castellón Suarez hacen que los indios se internen en las selvas y montañas, dejando solamente viejos, mujeres, niños y alguno que otro cacique que firmaron la paz con Castellón, quien funda la ciudad de Nva. Córdova en el mismo sitio donde estaba la villa de Toledo. En 1528 el emperador Carlos V concede escudo de armas a Giacomo Castellón y este le envía en perlas el equivalente a 200 mil pesos. En 1531 el 16 de marzo el teniente mayor Gil González con 150 hombres toma la ciudad de Nva. Córdova cumpliendo órdenes del capitán don Diego de Ordaz, pero es derrotado por Giacomo Castellón apresándolo y expulsándolo de la ciudad con los pocos hombres que le quedaron, en ese mismo año Diego de Ordaz con 20 hombres y algunos indios entran por el río Cumaná pero son derrotados por Castellón quien apresa a Ordaz y lo envía a Nva. Cádiz y de allí a España. En 1548 los holandeses con una poderosa flota de más de 100 navíos se apoderan de la península de Araya explotando sus salinas y comerciando con las Antillas en varias oportunidades. El 13 de Octubre de 1569 llega Diego Fernández de Serpa a Cumaná nombrado por Felipe II Capitán General y Gobernador de la Provincia de Nva. Andalucía.

III

   En Cumaná se produjeron muchos ataques de filibusteros y piratas. Cumaná como punto estratégico fue frecuentemente atacada entre los siglos XVI, XVII y XVIII para 1565 el pirata inglés John Hawkins invadió las costas de Cumaná atacando las salinas de Araya pero fracasó al intentar tomar la ciudad. En 1594 es atacada Cumaná por el corsario ingles Walter Raleigh, pero Francisco de Vides lo derrota y pone en fuga. En 1602 filibusteros ingleses bajo el mando del capitán Parker desembarcan en Pta. Araya cargan sal en sus barcos y son expulsados por 18 buques de guerra que arriban desde España a Araya unidos al gobernador Diego Suarez de Amaya. En 1622 el 30 de noviembre y el 15 de Enero de 1623 una flota holandesa trató de apoderarse de las salinas de Araya siendo gobernador don Diego de Arroyo y Daza, se luchó intensamente y se impidió que se apoderaran de la misma y evitar la invasión a Cumaná ya que el gobierno de México destino 300 plazas 44 piezas de artillería y 12 culebrinas. En 1654 y 1657 experimento Cumaná invasiones francesas siendo gobernador don Pedro de Brizuela, los franceses en la primera lograron invadir el barbudo pereciendo en la defensa Francisco Merchán y don Pedro Merchán pero fueron rechazados al igual que en el segundo intento de invasión. Para 1669 fue invadido por corsarios ingleses el salado siendo rechazados pero murió don Evaristo de Lugo. En 1676 una flota de bucaneros franceses liderados por el marqués de Maintenon atacó Cumaná y la isla de Margarita pero fueron rechazados. Para 1680 el pirata francés Michel de Granemont asaltó exitosamente Cumaná con 50 hombres robando sus riquezas. En 1703 siendo gobernador don José Ramírez de Arellano fueron vencidos otros invasores ingleses, quienes insisten en 1705 pero vuelven a ser persuadidos y huyen. En 1739 se registró un combate naval donde piratas ingleses intentaron tomar Cumaná siendo repelidos desde el fuerte de Sta. Caterina. Para 1741 atacan a Cumaná un navío y una balandra inglesa y el 12 de octubre son puestos en fuga. En 1798 el capitán ingles Dickson invade las playas de Cumaná pero es repelido por el gobernador Vicente Emparan y Orbe. En 1812 es invadida Cumaná por tropas leales al rey Fernando VII venidas de Coro. Para 1813 en Enero un grupo de revolucionarios por la libertad comandados por Santiago Mariño invaden a Güiria en la provincia de Cumaná y el 3 de Agosto invaden la ciudad de Cumaná. El año 1814 un ejército de pardos, mulatos y negros comandado por José Tomás Boves a nombre del rey Fernando VII invade Cumaná destroza la ciudad, saqueando, violando y asesinando a cuanta población existía, abandonando la ciudad a los pocos días, dejando como gobernador Gaspar Miguel Salaverria, hay que destacar que la guerra de independencia lleva a los cumaneses a ver ejércitos constantemente de los diferentes bandos tratando de invadir la ciudad hasta que José Francisco Bermúdez invade la ciudad y hace rendir al último reducto español en una ciudad de Venezuela. Las guerras internas pos independencia en varias ocasiones presagian invasiones de sus fuerzas a la ciudad de Cumaná, la guerra Federal otro tanto y así con cada caudillo que tomaba el poder en Venezuela, hasta que desembarca el buque Anzoátegui o Falke  liderado por Manuel Delgado Chalbauth que trata de invadir la ciudad y derrocar a su compadre Juan Vicente Gómez, pero el general Fernández defensor de la plaza junto al ejercito gomecista ponen en fuga al barco evitando la invasión.



  IV

   En Cumaná desde su primera fundación se crearon fortificaciones, en 1521 Gonzalo de Ocampo crea el fuerte de Nva. Toledo, reforzado por Giacomo Castellón en 1523, destruido con el terremoto de 1530, luego al trasladar la ciudad se crearon el castillo de San Antonio de la Eminencia, Sta. María de la cabeza, reducto de la candelaria, Fuerte de Sta. Catalina o Casa Fuerte, batería del salado, Castillo de Agua Santa o batería de puntilla, Fortín de Cerro Colorado o batería de San Luis, batería de San Justo, batería de San Felipe, batería del cerro de la línea, fortaleza de los castillitos, cuneta del príncipe, batería de la cabeza del puente, fortín de las terrazas o Chiclana.


VI

   Cumaná fue invadida según datos obtenidos por Cristóbal Colón por unos náufragos españoles o portugueses entre los años 1474 y 1476 de una forma pacífica y que hicieron una interrelación entre las dos culturas, que dejaron marcados a los nativos de esta tierra y le cambiaron algunos hábitos y luego de 6 a 10 años estos nativos volvieron a ver personas con características conocidas, los saludaron con amabilidad y los invitaron a entrar a sus casas, compartiendo con ellos comidas y bebidas, esta nueva invasión también es pacífica y de estudio de la región por parte de la tripulación que traía Cristóbal Colón, que luego emprenderán invasiones a la ciudad y región de Cumaná, autorizados por su rey para comerciar, estafar y apresar indios o nativos. Para 1508 se iniciaron visitas frecuentes de españoles en busca de agua, perlas y provisiones desde islas cercanas, a finales de 1513 llegan 2 misioneros a Cumaná que tratan de inculcar sus conocimientos y cultura a los nativos, sin embargo debido a una negociación fallida son sacrificados, meses más tarde hacia 1515 llegador otros religiosos a fundar una ciudad poblada de indígenas, pacificándolos y cambiándoles la forma de vida y cultura, invadiendo sus tradiciones y cultura , pero no todos lo aceptaron y frecuentemente desalojaron a los invasores, esta segunda invasión religiosa se apoya en la fuerza que tiene la monarquía sometiendo, dominando y fundando pueblos, sembrando el alma española, cultura, compromiso con su fe y silla Apostólica, nunca se averiguó si estos indígenas tenían creencias diferentes y si lo hicieron no se les respetó, se le impuso el Dios europeo, aunque se admiraron de las costumbres y conocimientos supuestamente rudimentarios de esta población, se les impuso a la fuerza, las que deseaba el imperio, la religión esclavizó a los dueños originarios de las tierras, explotando al indio y sus tierras y disfrazándolo de encomiendas o repartimientos, aprovechando de sustraer las riquezas de la región, los siguientes invasores, corsarios, filibusteros y piratas se trataron de aprovechar de los recursos de la ciudad, así veremos que Holandeses, Franceses, Ingleses y otros traficantes y proveedores clandestinos, intercambiaron mercancías o la robaban, hasta la creación de la Compañía Guipuzcoana que trató de acaparar todo el comercio de la región sin embargo el puerto de Cumaná intercambiaba sus productos con Veracruz México que financiaba este puerto, hasta 1730 que la Guipuzcoana exigió exclusividad aunque estafaban a los productores ya que por ejemplo compraban la fanega de cacao al productor en 10 pesos y era vendida en 45 pesos en la península ibérica, provocando con esto un contrabando ya que otros barcos europeos pagaban hasta más del doble por los productos. La guerra de independencia con una duración de 13 años fue un hecho atroz y encarnizado en toda la provincia de Nva. Andalucía o Cumaná contra sanguinarios jefes monárquicos Morillo, Morales, Boves, Monteverde, de la Hoz, Suazola, Antonanzas, y otros subalternos, ninguna región sufrió una catástrofe tan grande en vida, bienes y territorios devastados, tan igual o peor que la conquista, algo parecido se vivió en la guerra civil de Venezuela, ejércitos iban y venían, y en cualquier camino podía haber una emboscada o asesinos a sueldo o por diferentes pensamientos políticos, hasta la llegada de Juan Vicente Gómez quien a fuerza de conspiraciones y escuchas de confianza apaciguó el país y la región que vuelve a ver una invasión con la llegada a su puerto de un barco armado unos invasores venidos de Europa y otros que insurgieron por tierra para tomar la ciudad por pocas horas, desde  esa fecha la ciudad de Cumaná no ha vuelto a ser invadida.


 Por: Dr. Kelvis Campos



Referencias

  

Crónicas de Cumaná    ………………………      Ramón Badaracco

Colón y su secreto    …………………...........      Juan Manzano Manzano

Viajes a las Indias Occidentales……….........       Bartolomé de las Casas

Historia Fundamental de Venezuela…….......       J.J. Salcedo Bastardo

Los Viajes de Colón ……………………….        Carlos de  Giorgis

Historia de los orígenes de Cumaná  ...……        José M. Gómez

Gobernadores de Cumaná  ………………...       Ramón Badaracco